Diario de guerra 3, de Hugo Pratt
Escrito por Guzmán Urrero Viernes 22 de Enero de 2010 17:46
Soy un aficionado chapado a la antigua en materia de cómic bélico. Por eso me parecen tan atractivos el heroísmo y el apego a la aventura que se respiran en Diario de guerra, la serie de cómics que Hugo Pratt realizó, entre 1959 y 1963, para la editorial Fleetway.
Esta tercera entrega de Diario de guerra perpetúa esas virtudes que ya vimos en los volúmenes que la antecedieron: a la maestría del dibujo de Pratt se añade la épica aventurera de unos guiones en los que, como es de ley en este género, abundan las emociones, el riesgo y, ocasionalmente, un gratísimo sentido del humor.
Pratt es autor de una serie de estupendas aventuras de guerra –el ciclo de Los Escorpiones del Desierto es memorable–, pero su estilo resulta más sutil y menos maniqueo que el de los guionistas de Fleetway.
Lo mismo vale para los guiones de Oesterheld que ilustró en la serie Ernie Pike.
No obstante, en alguno de los cómics que hoy nos ocupan hay coincidencias con el tono que, años después, distinguió la obra más personal de Pratt, y que éste hizo evolucionar a partir de la fórmula ideada por Milton Caniff.
Tomemos un ejemplo: Alfred Carney Allan, en El gran desierto (The Big Arena, 1962), describe a héroes muy afines al espíritu del maestro italiano.
Héroes a su pesar, héroes cansados que, con estimulante insistencia, quieren vivir lejos de las esquirlas de metralla y el olor a caucho ardiendo.
En este caso, se trata de dos soldados australianos que, un día sí y otro también, tienen que vérselas con el Afrika Korps de Rommel.
Se trata de "Espárrago" Lucas y "Sebo" Doolan, del 2/9º Batallón, dos tipos que merecen tantas medallas como reprimendas de sus superiores.
Algo más convencional es el guión que firma Donne Avenell en A sus puestos de combate (Battle Stations, 1963).
En este caso, nos hallamos ante el típico relato de soldados que buscan la revancha en primera línea de fuego.
Los protagonistas son el teniente Rayner, el cabo de segunda Ford y el fogonero de primera Scully.
Supervivientes y testigos de la masacre que provoca un submarino alemán entre la marinería de un buque cisterna americano y en su propia lancha, estos tres hombres de mar encuentran significado al sinsentido de la guerra.
Y ese significado es la venganza.
En otra época, Rayner y sus camaradas se hubieran enrolado en una tripulación de bucaneros, pero en este caso, deciden saldar cuentas con el enemigo como mandan las ordenanzas.
Su oportunidad llega cuando avistan un barco de suministros alemán y tres destructores que lo escoltan.
Para su desgracia, no sólo tendrán que poner a prueba su valor, sino esos mismos prejuicios que les hacen odiar tanto a sus adversarios.
Más imaginativo, Tom Tully es el autor de La noche del demonio (Night of the Devil, 1962), un relato ambientado durante la invasión japonesa de Birmania.
En esta aventura, el teniente Robert Salter y sus hombres llevan a cabo un auténtico desafío a esa jungla birmana en la que, por lo demás, no falta casi de nada: enemigos emboscados, peligros naturales e incluso un templo misterioso, repleto de evocadoras estatuas.
En gran medida, el encanto de la historia que cierra el volumen, Battler Britton y los misiles de la venganza (Battler Britton and the Rockets of Revenge, 1961), se debe a esa fascinación un tanto ingenua que su personaje principal, el gallardo piloto Robert "Battler" Britton, ejerce sobre el aficionado.
Esta figura patriótica inició su andadura en 1956, en las páginas de Sun, gracias al esfuerzo de sus creadores, Mike Butterworth y Geoff Campion.
Hugo Pratt asume la convención, e ilustra con eficacia y sin grandes alardes una breve peripecia relacionada con un misil V2 que ha caído en Polonia.
Obviamente, nos hallamos ante una pieza de complemento, inferior a los otros relatos que abarca este recomendable volumen.
Sinopsis
En 1959, y tras haber realizado junto al guionista H.G. Oesterheld series del calibre de Sgt. Kirk, Ticonderoga o Ernie Pike, Hugo Pratt da por finalizada su etapa argentina y se traslada a Londres.
Allí dibujará varios tomos de cómics bélicos para colecciones de la editorial Fleetway, como War Picture Library, War at Sea Picture Library, Battle Picture Library, Thriller Picture Library o Battler Britton.
Los tres números de Diario de guerra: Hugo Pratt recogen la totalidad de estos tomos, ilustrados por el creador de Corto Maltés en uno de los mejores momentos de su trayectoria artística.
Libro en tapa dura.
224 páginas.
Ficha editorial
Diario de guerra: Hugo Pratt Especial Panini 3
Precio: 15.0 €
Dibujo: Hugo Pratt
Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.
Copyright de sinopsis e imágenes © Panini Comics. Cortesía del Departamento de Prensa de Panini Comics. Reservados todos los derechos.
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