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Jimmy Hayward en el Hotel Santo Mauro, Madrid © Fotografía de Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.
ENTREVISTA CON JIMMY HAYWARD
Horton y el universo de los Quién
Hace medio siglo que Theodor Seuss Geisel, apodado Dr. Seuss, publicó ese libro encantador que es Horton Hears a Who!, cuyo protagonista era uno de los personajes predilectos de este escritor e ilustrador infantil: Horton, un elefante tan noble en sus sentimientos como en sus decisiones. Ahora llega a las salas de cine Horton, una asombrosa cinta de animación inspirada en dicha obra. La dirigen Steve Martino y Jimmy Hayward. Haciendo acopio de buen humor e inteligencia, este último responde hoy a nuestras preguntas en torno a esta formidable película.
GUZMÁN URRERO | 12 de marzo de 2008
Asimismo en www.cineyletras.es: Historia del cine de animación.
decir verdad, Horton ya había sido llevado a la pequeña pantalla en 1970. El director de esa versión fue Chuck Jones, estrecho colaborador del Dr. Seuss y bien conocido por ser el “padre” de Bugs Bunny.
Aquella fue una producción televisiva que tenía su encanto, pero poco, muy poco hay en ella comparable con la excelente versión rodada por Steve Martino y Jimmy Hayward. En este último caso, hablamos de un largometraje familiar, rodado con lo último en tecnología digital y con un envidiable elenco de voces que incluye a Jim Carrey (Horton), Steve Carell (Alcalde), Carol Burnett (Cangura), Will Arnett (Vlad), Isla Fisher (Dra. Mary Lou Larue), Amy Poehler (Sally O’Malley) y Seth Rogen (Morton).
Horton reivindica el placer del cuento al viejo estilo, lleno de emociones e imaginación. Su despliegue estético es abrumador, y sin embargo, puede decirse que la película no se ve orientada por la tecnología, sino por la lógica de un universo prodigioso, emotivo y profundamente moral, donde bullen personajes encantadores.
Dentro de lo mucho que los medios materiales le han permitido, Jimmy Hayward puede ver con orgullo cómo su película es disfrutada por niños y mayores. Créanme: ante un argumento como la felicidad de un crío, cualquier reticencia debe ceder. Esto queda al alcance de quien aún tenga ojos para mirar el mundo por la ventanilla de los sueños y la aventura.
Les digo esto porque la cinta comparte virtudes con su precedente literario, al que se muestra sumamente fiel. Y qué profunda, añado, es nuestra deuda con Geisel y con tantos escritores norteamericanos que, en la primera mitad del siglo pasado, demostraron que sabían manejar la fantasía infantil y sentir pasión por ella.

Horton © 20th Century Fox y Blue Sky Studios. Cortesía de Hispano Foxfilm. Reservados todos los derechos.
l protagonista del libro y de la película, Horton, conoce lo mejor de dos mundos. Un buen día, mientras pasea por la selva escucha un grito casi imperceptible. De pronto, repara en que éste proviene de una mota de polvo que flota en el aire. En la superficie de esa mota prospera una ciudad, Villaquién, habitada por los minúsculos Quién.
Aunque al principio le parezca una locura, el Alcalde de Villaquién no tardará en comprender que el destino y la supervivencia de su pequeño mundo dependen del coraje y el sentido del deber de Horton. Los demás habitantes de la selva tampoco creen a Horton, pero éste insiste: “Si estuvierais en lo profundo del espacio y dirigierais la vista al lugar donde vivimos, nosotros pareceríamos una mota”.
No sé ustedes, pero yo no imagino a otro realizador más idóneo para sacar provecho de ese argumento que Jimmy Hayward.
Este joven cineasta se incorporó hace años a Blue Sky Studios, la compañía productora de Horton, como guionista de Robots. Hayward procedía de los Pixar Animation Studios, donde había desempeñado tareas como animador, guionista y supervisor de animación en una extraordinaria serie de películas: Toy Story, Toy Story 2, Bichos: Una aventura en miniatura, Monstruos, S.A. y Buscando a Nemo.
“Dejé Pixar –comenta el realizador– con el fin de explorar nuevas oportunidades como guionista y realizador. Ya tenían tantos buenos directores, que a un director joven como yo no le quedaba otra opción que irse, porque allí hay muchísimo talento. La idea de hacer Horton me llegó a través de Christopher Meledandri, productor ejecutivo de la película. Para mí era un sueño hecho realidad, porque cuando era niño éste era mi libro favorito”.
Meledandri, que en aquella época era presidente de Twentieth Century Fox Animation y supervisor de Blue Sky Studios, es un admirador de la obra del Dr. Seuss. Convencido de que esa es una admiración compartida por muchos, propuso la idea de Horton a la esposa del escritor, Audrey Geisel. Cuando el proyecto se puso en marcha, Jimmy Hayward y Steve Martino se encerraron en la Biblioteca Geisel de la Universidad de California, en San Diego, y allá iniciaron un maratoniano repaso de los archivos.
Esa labor de estudio demuestra que ambos querían ponerse a la altura del proyecto, y también me sirve para iniciar la entrevista.
¿En qué medida Audrey Geisel y la Fundación Dr. Seuss han controlado la orientación del guión y el desarrollo del proyecto?
No hubo control, sino una relación de diálogo... Audrey Geisel y la Fundación no querían hacer más adaptaciones de las obras del Dr. Seuss. Por eso nos acercamos a ellos mostrando un gran respeto por el libro. Como muestra, realizamos un corto de treinta segundos, varias esculturas y un libro de bocetos. Cuando vio todo eso, Audrey nos dio acceso a la totalidad de sus archivos. Tuve entonces la oportunidad de repasar las láminas originales, leí los 21 manuscritos del libro y cada uno de los informes que intercambiaron el Dr. Seuss y Chuck Jones cuando éste último rodó la adaptación de How the Grinch Stole Christmas!
Durante ese proceso preliminar, ¿tuvo en cuenta la versión televisiva de Horton que realizó Jones en 1970?
De forma intencionada, no presté atención al Horton de Chuck Jones, porque queríamos tomar como referencia el libro original. Creo que la relación de Jones con el Dr. Seuss había cambiado a esas alturas. Cuando rodaron en 1966 su versión de El Grinch, la prepararon juntos, pero cuando Jones realizó Horton, ya estaban más distanciados. Tenía a mi disposición todos los informes de ese rodaje, y esa es la impresión que me causó. De ahí que quisiéramos permanecer fieles al libro. Nuestro deseo era ir directamente a la fuente, y ser puristas en este aspecto.
Se entiende que la documentación previa fue exhaustiva…
Revisar en los archivos aquel cúmulo de argumentos y sugerencias fue una experiencia de aprendizaje increíble. Las pinturas, las esculturas… lo estudiamos todo, desde todos los ángulos. Gracias a ello obtuvimos la confianza y el respeto de la viuda y de la Fundación. Cuando finalmente les mostramos la película en Los Ángeles, ellos se sintieron encantados.
¿Cómo se desarrolló el trabajo con los actores?
A Steve Martino y a mí nos encanta colaborar con los actores. Creemos en su talento…, por eso los contratamos. Son inteligentes y divertidos… Así pues, ¿por qué escribir algo y limitarse a que ellos lo repitan de corrido? En casos como éste, el guión debe ser una base a partir de la cual los intérpretes demuestren lo que pueden llegar a hacer. Porque seguro que lo van a mejorar. Es el caso de Jim Carrey. Mi relación con él fue de confianza mutua. Además, Horton era su primera experiencia en el campo de la animación y no sabía cómo iba a aparecer su voz en la pantalla.
¿Qué aporta Horton a un mercado en apariencia saturado como el de la animación?
Es cierto, el mercado está saturado. Pero no hay nada como esta película. Horton es un caso aparte, tanto por la estética como por el estilo de su animación. En América nunca ha habido un reparto de comedia equiparable a éste. Y eso sitúa a la película en un espacio propio.
En Horton, el despliegue tecnológico queda plenamente justificado por el discurso narrativo y estético. En cierto modo, apuesta por el clasicismo a la hora de exponer la historia original sin distorsionarla.
No sólo nos preocupaba el aspecto estético. También la esencia del relato original era muy importante para nosotros. Tu comentario de que la tecnología sustenta el diseño de producción es muy acertado. Para nosotros, lo esencial era captar ese sentido de la maravilla que experimentamos al leer el libro por vez primera, cuando éramos niños y no nos dábamos cuenta de que el autor nos estaba transmitiendo un mensaje. En este caso, era crucial crear espectáculo llevando a la pantalla un mundo palpitante y dinámico.
¿Cuál fue la faceta más complicada en el desarrollo de la película?
El mayor desafío consistió en captar la imaginación del Dr. Seuss, y luego rellenar los espacios en blanco que propiciaba la obra original con elementos que fueran relevantes desde el punto de vista narrativo.
El libro original es breve, y sin embargo, han preservado en la película todo el imaginario del Dr. Seuss. Un imaginario que, por otro lado, nos remite a un momento inolvidable de la literatura infantil norteamericana.
Todos los episodios del libro están reflejados en la película. El desarrollo del guión se ha llevado a cabo a partir de la historia de Horton. Cuando era niño, me encantaba ver las ilustraciones de Villaquién. Miraba aquí y allá, hacia esta o aquella esquina de esa minúscula ciudad... Era lógico dar al espectador la oportunidad de quedarse fascinado con ese pequeño universo. También esa parte del libro se ha expandido de forma natural en la película.
La película Horton, al igual que la obra del Dr. Seuss, es una fábula moral. Es curioso que, pese a la fuerza de sus imágenes, uno salga con el deseo de retomar el libro original. Y también con la intención de que lo lean nuestros hijos.
Que los libros del Dr. Seuss sigan vigentes. Ese fue uno de nuestros principales objetivos a la hora de realizar esta película, y también el acuerdo al que llegamos con la Fundación Dr. Seuss y con la viuda del autor, Audrey Geisel. Queríamos resaltar la importancia de esas obras para las generaciones venideras. Al hacer la película y plasmar el mensaje de la obra original, esperamos que el espectador vuelva a recorrer esas páginas, y logre que sus hijos las lean. Eso es lo que de verdad importa.
Dr. Seuss' Horton Hears A Who! TM & © 2008 Twentieth Century Fox Film Corporation. Dr. Seuss' Horton Hears A Who!, Dr. Seuss Characters TM & © 1954, 2008, Dr. Seuss Enterprises, L.P. Todos los derechos reservados.
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