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repúsculo (Twilight) es la estupenda adaptación cinematográfica de la novela homónima de Stephenie Meyer. Dado que la escritora ya ha completado una saga, es evidente que nos encontramos ante el primer largometraje de una prometedora franquicia. Gracias al talento de su realizadora, Catherine Hardwicke, la película es un entretenimiento sumamente atractivo, dotado de sensibilidad, misterio y una innegable belleza estética.
Supongo que algunos de ustedes aún no conocen la saga literaria original. Yo diría que, entre los atractivos de la obra de Meyer, el romanticismo es, con mucho, el elemento más distinguido. Sólo un vampiro te querrá para siempre es el lema que resume esa idea, muy bien recibida por el público lector de todo el mundo.
¿Dije vampiro? Casi olvidaba aclararles que Crepúsculo y sus secuelas, además de contar una entretenida historia de amor, han logrado modificar las preferencias del público joven hacia las novelas clásicas de vampiros.
Aplicando un estilo narrativo muy fluido, Stephenie Meyer ha reflejado el sentir de nuestra época en un argumento que modifica los estereotipos del vampirismo literario, y los vuelve accesibles para una audiencia adolescente, que conoce bien las fórmulas del cine de terror.
No se trata, obviamente, de libros destinados a aparecer en los suplementos culturales de la prensa. Al contrario: las aventuras narradas en Crepúsculo forman parte de la literatura popular. Por eso mismo, su éxito no se mide en el campo de la crítica o de los premios, sino en los índices de venta que reflejan el verdadero gusto de los lectores.
a moda de la Saga Crepúsculo –todo un fenómeno que aún está por estudiar– ha hecho crecer un lucrativo mercado de productos derivados, que abarca desde adhesivos hasta fieles reproducciones del brazalete con el escudo de los Cullen.
Como les decía, los críticos más exigentes valoran muy a la baja el talento literario de Stephenie Meyer. En contraste, el apoyo de sus lectores ha servido para que Hollywood fije su atención en la escritora.
De hecho, un año después de publicar el primero de los libros que forman la saga, el agente de Meyer recibió en su despacho varias opciones de compra. Aunque la fortuna sonrió, en principio, a MTV Films –filial de Paramount–, el contrato de adquisición de los derechos fue firmado por Summit Entertainment, que afrontó el proyecto en consorcio con Temple Hill, Maverick Films e Imprint Entertainment.
¿Por qué Meyer optó por dejar su creación en manos de pequeñas compañías? Ya nadie pone en duda que la novelista quiere conservar el control de la franquicia, y negociar con empresas de menor calado le permite establecer condiciones tan obvias como la siguiente: el guión debe ser fiel al relato original. Un detalle con el que, por cierto, no fue respetuosa la MTV, que presentó a la escritora un libreto de escaso parecido con el libro.
na vez elegida quién sería la directora de Crepúsculo –Catherine Hardwicke–, se decidió que la encargada de adaptar el libro sería Melissa Rosenberg, una guionista televisiva cuyo prestigio se debe a su labor en series como Dexter, The O.C., Boston Public, Ally McBeal, La doctora Quinn (Dr. Quinn, Medicine Woman) y Hércules: Los viajes legendarios (Hercules: The Legendary Journeys).
En colaboración con la realizadora, Rosenberg completó el libreto de Crepúsculo en seis semanas.
Para interpretar a Isabella “Bella” Swan, el personaje principal, se escogió a la actriz Kristen Stewart. El vampiro de 108 años de quien Bella se enamora, Edward Cullen, fue encomendado a Robert Pattinson.
Como era lógico en este caso, ambos actores recibieron la aprobación personal de Stephenie Meyer. La asignación del resto de los personajes –tanto los humanos como los integrantes de los clanes vampíricos– se decidió tras un meticuloso proceso de casting.
Todos los exteriores y buena parte de los interiores se rodaron en Portland y St. Helens, Oregon. Oficialmente, el rodaje de Crepúsculo concluyó el 2 de mayo de 2008, pero varias tomas se registraron de nuevo en los estudios de Pasadena, California. Eso por no hablar de las tomas digitales y los demás añadidos de postproducción.
Desde los tiempos de la primera película de la serie Harry Potter, no se advertía entre los fans una expectación como la que hoy despierta Crepúsculo. No ver a estas alturas que esta cinta tiene ganada la taquilla antes de su estreno es una ingenuidad. Será interesante, en cualquier caso, comprobar cómo gestiona Summit Entertainment este material literario a lo largo de las tres películas siguientes. Muy probablemente, nos hallamos ante uno de los ciclos más rentables de los próximos años.
(© Guzmán Urrero Peña)
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