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mpresionante desembarco de Timur Bekmambetov en Hollywood, que tenemos que añadir a los otros dos filmes dirigidos por este director ruso, y ya conocidos fuera de su país de origen, Guardianes de la noche (2004) y Guardianes del día (2006).
No es frecuente tal descarga de adrenalina cuando hablamos de un realizador del Este, y quizá por ello, resulte aún más interesante el ingreso de Bekmambetov, maestro de la escenografía y de los efectos especiales, en una industria cada vez más globalizada.
Pero vayamos a lo que importa: ¿por qué razones debo recomendarles Wanted? En principio, por algo bien simple: ofrece al espectador aquello que le promete. Ni más, ni menos: acción a raudales, humor negro, situaciones inverosímiles, violencia estilizada y alguno de los excesos más notorios hechos en el nombre del arte cinematográfico.
¿Quién es responsable de un estilo tan enardecido? El dedo señala a Bekmambetov, que usa la cámara con la misma libertad que un diseñador de vídeojuegos. Lo cual, por cierto, es mucho más difícil de lo que piensan algunos compañeros críticos.
Aunque esta no sea la película idónea para juzgar las interpretaciones de sus protagonistas, no pasaré por alto el sentido del humor de James McAvoy, que en todo momento inspira una sonrisa inteligente. Incluso cuando esta montaña rusa empieza a acelerarse.
a noticia saltó a los medios cuando Universal Pictures anunció que la siguiente película de Angelina Jolie sería Wanted, en cuyo reparto ya figuraban James McAvoy y Morgan Freeman. el hiperactivo Bekmambetov se puso al frente del equipo en abril de 2007, y desde ese justo momento la maquinaria de promoción de la compañía extendió la idea de que la cinta, cuyo estreno en Estados Unidos tuvo lugar en junio. Esto es, en mitad de una temporada repleta de blockbusters.
Los decorados principales se construyeron en Praga, Budapest y Chicago. Pronto se supo que Angelina Jolie había aceptado su papel con una condición: Dean Georgaris ( Tomb Raider: la cuna de la vida) debía adaptar a su perfil el guión escrito por Michael Brandt y Derek Haas.
Digámoslo de una vez: los cambios, aunque discretos, podían resultar beneficiosos en lo cinematográfico, pero a lo mejor inquietaban a los seguidores de la historieta en la que este largometraje se inspira. Porque antes de dar el salto a la pantalla, Wanted fue conocido como un comic book. En concreto, una miniserie creada por el escocés Mark Millar.
Un ejecutivo de la Universal, Jeff Kirschenbaum, adquirió los derechos de adaptación. Y aunque a Millar no le gustó en absoluto el primer borrador del guión –demasiado blando, demasiado complaciente–, pronto comprendió que Bekmambetov estaba dispuesto a dar un puñetazo en la mesa.
“Al llegar Timur –declaró Millar– con esa locura suya, tan propia de Europa del Este, lo hizo todo más sucio. Se acercó al espíritu del original”. Fue entonces cuando entró en escena un nuevo guionista, Chris Morgan, que dio una vuelta de tuerca al material antes de que llegase a manos de Dean Georgaris.
Repleta de tiroteos y de persecuciones –no faltan aquí los especialistas en parkour–, la película está rodada con una nueva cámara digital, la Red One, que permite angulaciones casi disparatadas. El detalle no es menor, sobre todo si tenemos en cuenta que el estilo del cineasta ruso sólo admite adjetivos como desmedido y artificioso.
Tal es la confianza del estudio, que Timur Bekmambetov ya está preparando una secuela. Casi sobra decirlo: la idea de poner en marcha está franquicia complace a Mark Millar, quien comprueba cómo aumentan, día a día, las ventas de su cómic.

Wanted © Mark Millar y J.G. Jones, Top Cow. Cortesía del Departamento de Prensa de Planeta DeAgostini Comics. Reservados todos los derechos.
la hora de valorar la orientación de la película –excesiva en todos los sentidos–, no está de más conocer a Millar, quien lleva tiempo actualizando series Marvel como Spider-Man y Los Cuatro Fantásticos.
Conviene, por ejemplo, recordar su más que mejorable paso por la DC, como autor de varios guiones de The Authority que provocaron una gran polémica por su contenido, plagado de alusiones sexuales y políticas. Como si Millar quisiera tomarse la revancha de sus antiguos jefes en la DC, también hay sexo, violencia y política en las seis entregas de Wanted (Top Cow, 2003-2004), escritas por él e ilustradas con enorme talento por J. G. Jones.
La clave dramática de Wanted es muy atrevida: aquí los que cuentan de verdad son los supervillanos. Aliándose, han acabado con los héroes y ahora dominan el mundo desde las sombras. En cierto modo, ya habrán advertido que se deja notar en todo ello el rastro de cómics como Watchmen y Batman: The Dark Knight Returns.
El protagonista, Wesley Gibson –interpretado por James McAvoy en la película–es un tipo insignificante que, de pronto, descubre que es hijo de un poderoso criminal, The Killer, cuya habilidad con las armas ha heredado por vía genética. Rigurosamente entrenado por una sociedad secreta, la Fraternidad, Wesley comienza una nueva vida. En lo sucesivo, resuelve sus problemas a tiros. Por supuesto, eso también le lleva a descubrir importantes secretos de familia.
The Fox, la asesina a quien da vida Angelina Jolie, es en el cómic de Millar una especie de Catwoman provocativa, con un cierto parecido físico a Halle Berry (© Guzmán Urrero).
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