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LIBRO RECOMENDADO
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La obra de Dennis Lehane mezcla elementos de romance gótico, novela de misterio, conspiraciones, vueltas de tuerca y un terror al estilo de Edgar Allan Poe para crear un inquietante efecto que toma al lector por sorpresa.


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NARRATIVA
El otro mundo
Conocido por sus críticas cinematográficos y libros sobre el séptimo arte, Hilario J. Rodríguez se está forjando una merecida fama como novelista. En El otro mundo nos sirve una obra de estilo autobiográfico excelentemente escrita.


 

LIBROS DE HISTORIA
Los olvidados
Por ÁLVARO COLOMER
Los olvidados (Debate) detalla la historia de los cientos, miles de norteamericanos que en los años 30, cuando Estados Unidos sufría la Gran Depresión, emigraron a Rusia creyendo que el modelo soviético les aseguraría un techo bajo el que cobijarse. Se equivocaron.


 

LITERATURA FANTÁSTICA
Sueño del Fevre
Nos hallamos ante una novela memorable, y sobre todo, nada convencional, a pesar de que siempre se la haya catalogado dentro del subgénero de las historias vampíricas, tan lleno siempre de clichés y de lugares comunes.

 
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Kill Bill Vol. 1

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El arte de Canción de Hielo y Fuego
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"Las crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian", de Andrew Adamson Imprimir E-mail
 Las crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian

Director: Andrew Adamson.
Reparto: Ben Barnes, Georgie Henley.
Guión: Andrew Adamson, Christopher Markus
Producción: Walt Disney Pictures.
Año: 2008.



.S. Lewis escribió la novela El príncipe Caspian (Prince Caspian: The Return to Narnia) en 1949 y la publicó en 1951. Es decir, poco después de la Segunda Guerra Mundial, cuando en el imaginario británico aún seguía viva la imagen de un enemigo devastador, capaz de invadir y tomar posesión de las islas.

Como sucede con toda la saga ideada por el novelista inglés, no hay duda de que en esta segunda entrega de sus Crónicas de Narnia también inciden, con un sentido muy preciso, las referencias cristianas.

Digamos, para resumir esta idea, que el ciclo infantil de Lewis propone una lectura paralela de ciertos pasajes bíblicos. Aclarado esto, podemos interpretar El príncipe Caspian como una bella aventura de espada y brujería o como una singular trasposición de la historia de Moisés.

Naturalmente, las claves que utiliza el autor proceden asimismo de su formación clásica. Por eso, no sorprenderá a casi nadie que en su relato abunden otros detalles mitológicos, pasados en este caso por el tamiz de la novela caballeresca, la tradición grecolatina y los viejos cuentos de hadas ingleses.

n estos tiempos de franquicias infantiles –cada gran compañía lucha por explotar más de una–, Walt Disney tiene la fortuna de poseer los derechos de adaptación de la obra de Lewis. Y está claro que se esmera en cuidar cada nueva entrega. Si la película inaugural de Narnia fue uno de los grandes éxitos de 2005, este Príncipe Caspian de Andrew Adamson ha llegado a los cines con la obligación de echar más galones de combustible en el motor de la empresa.

Los ingredientes –quién puede dudarlo– son taquilleros: efectos especiales de primera división, un hermoso trabajo de diseño artístico, actores eficaces, de muy variada nacionalidad, y un guión que resume esa ética del boy-scout que hoy domina en Hollywood. Para el público adulto, se suman a la fórmula dos sólidos ingredientes: el dinamismo espectacular de las batallas –Peter Jackson creó escuela– y esa pátina de nostalgia que suele colorear este tipo de productos.

Los guionistas que colaboran con Adamson, Christopher Markus y Stephen McFeely, concluyeron el libreto de El príncipe Caspian poco antes de que llegase a las pantallas El león, la bruja y el armario. Esta urgencia tiene sentido. La saga de Narnia debe acomodarse a un calendario razonable de estrenos, y además –como sucede en el caso de Harry Potter– sus actores principales son niños y adolescentes en pleno crecimiento.

(© Guzmán Urrero Peña)


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os encantadores personajes de la fantasía intemporal de C.S. Lewis vuelven a cobrar vida en The Chronicles of Narnia: Prince Caspian (Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian).

En esta ocasión, los hermanos Pevensie —Peter, Susan, Edmund y Lucy— son transportados por arte de magia de la Inglaterra de la época de la Segunda Guerra Mundial y al mundo de Narnia a través de una estación de metro cercana a Trafalgar Square, en Londres.

Les espera una peligrosa, emocionante y nueva aventura que representa una prueba aún mayor de su fe y su coraje.

n año después de los increíbles acontecimientos de The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario), los antiguos Reyes y Reinas de Narnia vuelven a sumergirse en ese lejano reino y descubren que han pasado más de 1.300 años narnianos. Durante su ausencia, la Edad de Oro de Narnia se ha convertido en una leyenda.

Los mágicos animales parlantes de Narnia y las criaturas mitológicas se han convertido en meros cuentos populares de los Telmarinos, una raza de humanos gobernados por el malvado Rey Miraz. Hace cientos de años que nadie ha visto al impresionante león Aslan.

Los niños han vuelto a ser convocados a Narnia por Caspian, el heredero al trono telmarino, para luchar contra su malvado tío Miraz. Con la ayuda de un encantador y valiente enano, Trumpkin, de un valiente ratón parlante que se llama Reepicheep, y de un receloso Enano Negro, Nikabrik, dirigen a los narnianos en un extraordinario viaje para recuperar la magia y la gloria para el país.

Datos y cifras

Información sobre la producción

El regreso a Narnia: la historia del Príncipe Caspian

Los personajes de El Príncipe Caspian

Los nuevos personajes

Las criaturas

La producción: recreando Narnia

Datos y cifras

l Príncipe Caspian, la segunda entrega de The Chronicles of Narnia (Las crónicas de Narnia) que se estrenará en primavera/verano de 2008, es un proyecto aún más ambicioso que The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario). En esta nueva entrega podremos asistir a grandes batallas, más secuencias con fantásticos efectos especiales, más criaturas generadas por ordenador y algunos de los mayores platós de la historia del cine de Hollywood. Estos son algunos datos y cifras de una de las películas del año que con toda seguridad dará que hablar.

¿Sabías que...?

Los libros de Las crónicas de Narnia han vendido más de 100.000.000 de copias y se han traducido a más de 35 idiomas.

En España, a raiz del estreno de la primera entrega, el libro pasó de estar descatalogado a vender más de 1 millón de ejemplares.

Vestuario

La diseñadora de vestuario Iris Mussenden afirma que se inspiró en El Greco para crear los vestidos de los Telmarinos.

Total de piezas de vestuario realizadas para los actores principales de la película: 1.042

Total de piezas, incluidos los cascos, las máscaras, las botas y los guantes, realizados para el Rey Miraz, para sus Lores y para el ejército telmarino:  3.722

Número de remaches de metal utilizados en cada malla (también conocidas con el nombre de “tachuelas”) que llevan los soldados telmarinos: 2.184

Total de remaches de metal utilizados: aproximadamente 850.000

Total de miembros del equipo que trabajaron en el departamento de vestuario: 70

¿Sabías que...?

El actor Skandar Keynes, que interpreta a Edmund Pevensie, creció 16 cm entre el rodaje de El león, la bruja y el armario y el de El Príncipe Caspian.

¿Sabías que...?

El reparto y el equipo de El Príncipe Caspian provienen de 15 países diferentes, entre los que se cuentan la República Checa, Nueva Zelanda, los Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Canadá, Alemania, Polonia, Eslovenia, España, México, Italia y Francia. En el plató se hablaban más de 9 idiomas diferentes.

Por parte de España, Alicia Borrachero y Simón Andreu participan en la película.

Localizaciones

Número de continentes que visitó el director Andrew Adamson buscando las localizaciones de la película: 5

Los únicos continentes que no visitó: el Ártico y la Antártida

Principales localizaciones de la película: Nueva Zelanda, República Checa, Eslovenia y Polonia

Los históricos Estudios Barrandov de Praga, donde se construyeron la mayor parte de los platós de Prince Caspian (El Príncipe Caspian), fueron fundados en 1931 y recientemente se han convertido en un popular destino de las producciones de Hollywood. Entre las películas recientes rodadas en Barrandov también están Casino Royale y The Bourne Identity (La identidad de Bourne).

¿Sabías que...?

Durante la producción de El Príncipe Caspian, los encargados del catering de la película alimentaron diariamente a 1.100 personas del reparto y el equipo . El número total de comidas servidas durante el rodaje superó las 200.000.

¿Sabías que...?

El director Andrew Adamson le dio días libres a Anna Popplewell (Susan Pevensie) durante el rodaje para que pudiese ir a Londres y asistir al baile de fin de curso. Anna se puso su vestido de fiesta en un cuarto de baño y le dio tiempo a bailar dos canciones antes de volver a Praga.

Armadura

El diseñador visual Richard Taylor del Weta Workshop de Nueva Zelanda diseñó casi 600 armaduras y armas para los habitantes de Narnia, los Telmarinos, incluidas 200 lanzas, 200 estoques, 100 dagas, 250 escudos y 55 ballestas.

Taylor también diseñó escudos flexibles y equipos especiales para montar a caballo durante las escenas de la batalla principal de la película

¿Sabías que...?

La recaudación total de taquilla de El león, la bruja y el armario ascendió a 745 millones de dólares, convirtiéndose en una de las películas de más éxito de todos los tiempos. En España se estrenó en diciembre de 2005, recaudó 18,875 millones de euros y fue vista por 3,755 millones de espectadores en nuestro país.

¿Sabías que...?

Skandar Keynes y Anna Popplewell consiguieron sus papeles en Las crónicas de Narnia compitiendo contra miles de candidatos de todo el mundo. Después se dieron cuenta de que viven muy cerca en el norte del Londres.

Platós

El diseñador de producción de El Príncipe Caspian, Roger Ford, ha trabajado durante cuarenta años en la industria de cine, pero el plató del castillo del Rey Miraz, que se construyó en los Estudios Barrandov, es el mayor plató que ha diseñado nunca.

El castillo del Rey Miraz ocupaba 20.000 metros cuadrados y tiene ciertas influencias del Castillo Pierrefonds, ubicado a las afueras de París, Francia.

Para construir el castillo fue necesario el trabajo de 200 carpinteros, escayolistas y pintores durante 15 semanas.

El trabajo generado por ordenador realizado durante la post-producción de la película multiplicará por tres el tamaño del castillo de Miraz.

Un puente de madera que aparece en el punto álgido del final de Prince Caspian (El Príncipe Caspian) fue construido sobre el Río Soca en la Región de Bovec, Eslovenia. Fue necesario un equipo de 20 ingenieros y obreros para construirlo en 1 mes.

Ford basó su diseño del puente en el que Julio César construyó en el Rin en su batalla contra los germanos.

Para poder realizar los planes de Ford, ingenieros industriales desviaron temporalmente la corriente del Río Soca.

La estación de metro londinense donde los niños Pevensie comienzan su aventura en Prince Caspian (El Príncipe Caspian) no está en Londres. Ford construyó este plató tan realista en los Henderson Studios, ubicados en Isla Norte de Nueva Zelanda.

¿Sabías que...?

Al contrario que en El león, la bruja y el armario, la maquilladora Tami Lane y el oscarizado diseñador de maquillaje  Howard Berger, decidieron crear narnianos de diferentes edades y razas para El Príncipe Caspian). En la nueva película aparecerán por primera vez centauros hembra, así como niños centauro y un fauno de 80 años.

¿Sabías que...?

Si algunas de las localizaciones de El Príncipe Caspian nos son familiares es porque la película se rodó en algunas de las zonas remotas de la Isla Sur de nueva Zelanda que había representado antes a la Tierra Media en la trilogía de The Lord of the Rings (El Señor de los Anillos).

Maquillaje

Los 130 extras que interpretan a las criaturas de Narnia en Prince Caspian (El Príncipe Caspian) llevaban trajes especiales y pasaban varias horas al día en el departamento de maquillaje.

El diseñador de efectos de maquillaje Howard Berger trabajó con un equipo de 50 maquilladores y supervisó 4.600 sesiones individuales de maquillaje durante el rodaje.

El actor Warwick Davis se pasaba tres horas y media diarias colocándose una prótesis facial que le transformaba en el Duende Negro Nikabrik.

Para asegurarse de que el reparto de la película estaría listo para rodar a la hora acordada, Howard Berger, Tami Lane y su equipo llegaban todas las mañanas al plató 5 horas antes que el resto del equipo.

La hora a la que Howard y Tami se levantaron más temprano: 1:30 a.m.

¿Sabías que...?

El actor Warwick Davies es el único miembro del reparto de El Príncipe Caspian que ha participado en dos adaptaciones diferentes de las historias de Narnia. En El Príncipe Caspian interpreta a Nikabrik, el Duende Negro.

En 1989, en la producción de la BBC Prince Caspian and the Voyage of the Dawn Treader hizo el papel del atrevido ratón Reepicheep. En la última versión de la historia, Reepicheep será un personaje generado completamente por ordenador.

¿Sabías que...?

El director Andrew Adamson se pasó más de un año buscando al actor adecuado para interpretar al Príncipe Caspian y finalmente eligió al británico de 26 años Ben Barnes tres semanas y media antes de que comenzase el rodaje.

Información sobre la producción

l armario ya no está..., la Bruja está muerta... y Aslan ha desaparecido hace más de mil años. Ahora, Peter, Susan, Edmund y Lucy Pevensie vuelven a ser convocados a Narnia para encontrarse con un mundo muy diferente. Ahora, un nuevo enemigo acecha el campo de batalla y a las bondadosas criaturas de sus tierras, que están a punto de extinguirse.

Al igual que en la primera cinta, los cuatro niños de la familia Pevensie están interpretados por los cuatro jóvenes talentos británicos descubiertos por Adamson: Georgie Henley, de 12 años, interpreta a Lucy, la benjamina y la primera que se encuentra con el gran Aslan en su viaje por Narnia; Skandar Keynes, de 16 años, encarna a Edmund, el menor de los dos chicos que traiciona a sus hermanos pensando únicamente en sí mismo en la primera aventura; Anna Popplewell, de 19 años, da vida a Susan, la prudente y práctica hermana mayor; y William Moseley, de 21 años, en el papel de Peter. Es el mayor de los cuatro hermanos y ahora será el Gran Rey de Narnia que dirige con valor la batalla para librar al reino de la tiranía del Rey Miraz.

El personaje principal de la película está interpretado por Ben Barnes, un joven actor de teatro británico de sólo 26 años, más conocido por su papel en la obra "The History Boys", una producción de la Compañía Nacional de Teatro de Londres y la primera producción en el West End de la galardonada obra de Alan Bennett. Hace poco finalizó la adaptación al cine de la obra de Noel Coward “Easy Virtue” junto a Jessica Biel y Colin Firth, ha participado en el largometraje independiente “Bigga Than Ben” y ha interpretado un papel protagonista en la película fantástica de Matthew Vaughn “Stardust”.

En la nueva película también participan Peter Dinklage (“The Station Agent” [Vías cruzadas], “Find Me Guilty” [Declaradme culpable], "Elf") como Trumpkin, el Enano Rojo que acompaña a los Pevensie en su nuevo viaje; y Warwick Davis (“Willow”, “The Hitchhikers Guide to the Galaxy” [Guía del autoestopista galáctico], "Return of the Jedi" [El Retorno del Jedi])) como el receloso Enano Negro, Nikabrik.

El veterano actor neozelandés Shane Rangi (trilogía de Lord of the Rings [El Señor de los Anillos], The Lion, the Witch and the Wardrobe [El león, la bruja y el armario]) interpreta a Asterius, el anciano minotauro, y la estrella de teatro británica Cornell S. John ( “Gershwin’s Porgy and Bess” de Sir Trevor Nunn, y “The Lion King” [El Rey León] de Julie Taymor) encarna a Glenstorm, líder de los centauros.

El reparto internacional de la película incluye al aclamado director y actor italiano Sergio Castellitto (“The Big Blue” [Azul Profundo],  “Mostly Martha” [Deliciosa Marta], “Don’t Move” [No te muevas]) en el papel del villano Rey Miraz; su compatriota, el también actor Pierfrancesco Favino (“Night at the Museum” [Una noche en el museo], “Romanzo Criminale”) interpreta al líder del ejército telmarino, General Glozelle; la estrella mexicana Damián Alcázar (“Men with Guns” [Hombres Armados], “And Starring Pancho Villa As Himself” [Presentando a Pancho Villa]) en el papel de Lord Sopespian, otro soldado de alto rango del ejército de Miraz; la actriz española Alicia Borrachero (series de televisión “Periodistas” y “Hospital Central”, y “Love in the Time of Cholera” [El amor en los tiempos del cólera]) interpretando a la fiel esposa de Miraz, la Reina Pruniprismia; y el veterano actor franco-flamenco Vincent Grass (“Vatel”, “Ma Vie En Rose” [Mi vida en rosa]) en el papel del anciano sabio Doctor Cornelius.

El veterano actor escocés Ken Scott ("Casanova", "King Arthur" [El Rey Arturo]) presta su voz al personaje creado por ordenador de Buscatrufas, el fiel tejón. Liam Neeson, nominado a los Oscar (“Schindler’s List” [La lista de Schindler]), regresa para prestar su voz al León Aslan, y el veterano cómico inglés Eddie Izzard (la serie de televisión “The Riches”) da voz al atrevido ratón Reepicheep.

Inspirado en la desbordante imaginación de Lewis, el reparto de actores reales se verá completado una vez más por una serie de criaturas originales trasladadas a la pantalla gracias a una combinación de imágenes generadas por ordenador e imágenes de acción real. Todo esto bajo el mando del supervisor de efectos visuales Deán Wright (“The Lord of the Rings: The Return of the King” [El Señor de los Anillos: El retorno del Rey],”Titanic”), que esta vez también colaborará con la veterana de efectos visuales especiales Wendy Rogers (“Shrek”, “Flushed Away” [Ratónpolis]).

 La pareja, que supervisó más de 1.600 tomas de imágenes generadas por ordenador, formó equipo con los magos del cine de la London's Movie Picture Company (las cinco entregas de “Harry Potter”, “Wallace and Gromit: Curse of the Were-Rabbit”), los oscarizados Framestore-CFC (“Superman Returns” [Superman returns: El regreso], “Children of Men”, las cinco películas de “Harry Potter”) y Weta Digital en Nueva Zelanda. Richard Taylor (trilogía de "El Señor de los Anillos", “King Kong”), ganador de cinco Premios de la Academia, y los magos de su taller Weta Workshop también han diseñado las armaduras y las armas de los nuevos habitantes de Narnia, los Telmarinos.

Los oscarizados Howard Berger, Gregory Nicotero y Tami Lane también vuelven a colaborar en esta entrega para diseñar y aplicar los efectos especiales de maquillaje de la película, creando cientos de prótesis de las criaturas para muchos de los personajes únicos de la película. KNB EFX Group, la compañía de diseño de Berger, galardonada con un Oscar y con sede en Los Ángeles, fabricó varios trajes animatrónicos a escala real para las bestias únicas de Narnia, que incluyen minotauros, sátiros y centauros.

El diseñador de producción nominado a los Oscar Roger Ford (“Babe”, [Babe: el cerdito valiente], “Peter Pan”, “The Quiet American” [El americano impasible]), la oscarizada diseñadora de vestuario Isis Mussenden (“Shrek”, “Shrek 2”, “10 Items or Less” [Dame 10 razones]), el montador Sim Evan-Jones (“Shrek”, “Shrek 2”) y el compositor nominado a los Grammy Harry Gregson-Williams (“Shrek”, “Shrek 2”, “Flushed Away” [Ratónpolis]) repiten con sus mismos cargos que en “The Lion, the Witch and the Wardrobe” [El león, la bruja y el armario].  Karl Walter Lindenlaub, ASC, bvk (“Independence Day”, “Stargate” [Puerta a las Estrellas], “Because of Winn-Dixie” [Mi mejor amigo]), se une al equipo técnico de Adamson como director de fotografía.

Además de su éxito comercial, The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario) también obtuvo varios galardones, incluido el Oscar al Mejor Maquillaje, así como nominaciones a las categorías de efectos visuales y de sonido; el Premio de la Academia Británica (BAFTA) al Mejor Maquillaje, y nominaciones en las categorías de efectos visuales y vestuario; nominaciones a los Globos de Oro en la categoría de Mejor Banda Sonora y a la canción original de Alanis Morissette “Wunderkind”; y dos nominaciones de a los Grammy a la Mejor Banda Sonora y a la mejor composición original de Imogen Heap “Can’t Take It In”. 

El rodaje de The Chronicles Of Narnia: Prince Caspian (Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian) comenzó el 12 de febrero de 2007 y se prolongó durante seis semanas en las Islas del Norte y  del Sur de Nueva Zelanda. Las localizaciones volvieron a incluir los platós de Henderson Studios, así como nuevos emplazamientos de la maravillosa península de Coromandel  en la Isla del  Norte. . Entre las localizaciones de la Isla del Sur están el aislado Valle del Río  Haast  que rodea el Mar de Tasmania, en las verdes costas de South Westland, y los bosques cercanos al Valle  Paradise y a Glenorchy, a las afueras de Queenstown.

Tras finalizar la parte del rodaje en Nueva Zelanda a finales de marzo, la compañía se trasladó al este de Europa, a los legendarios platós Barrandov y Modrany de Praga. Los exteriores clave de la República Checa incluyen Usti, al norte, en Bohemia, el principal emplazamiento de la épica batalla de la película, y algunas zonas de Polonia y Eslovenia. . 

El regreso a Narnia: la historia del Príncipe Caspian

l Príncipe Caspian es el segundo de los siete libros de Lewis que forman la serie “Chronicles of Narnia” (Las crónicas de Narnia), que incluyen The Voyage of the Dawn Treader (La travesía del viajero del alba), The Silver Chair (La silla de plata), The Horse and His Boy (El caballo y el muchacho), The Magician’s Nephew (El sobrino del mago), The Last Battle (La última batalla), y la historia que dio comienzo a la serie, The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario). Publicados entre 1950 y 1956 y considerados durante mucho tiempo como uno de los clásicos más intemporales e imaginativos de la literatura, los libros de Lewis han vendido más de 100.000.000 de ejemplares en más de 35 idiomas, convirtiéndola en una de las series de libros más leídas del mundo.  

Como director creativo y artístico del patrimonio de Lewis y de la Compañía C.S. Lewis, Douglas Gresham (hijo de la esposa de Lewis, Joy Davidman Gresham, y su primer marido, el novelista W.L. Gresham) trabajó denodadamente durante más de veinte años para trasladar los libros de Lewis a la gran pantalla. Tras el gran éxito de The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario), Gresham se embarca en lo que el llama “el segundo capítulo de un sueño eterno”.

“Vi como mi sueño se hacía realidad cuando The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario) comenzó a proyectarse en las pantallas de todo el mundo en 2005”, comenta Gresham. “Siempre esperé que al público de todo el mundo le encantase y disfrutase de la película, pero me sentí realmente abrumado por el enorme éxito que cosechó”.

El productor Mark Johnson opina que la segunda película ha superado a la original en muchos aspectos. “Esta película es más grande que The Lion, the Witch and the Wardrobe”, afirma. “Es más grande en lo que respecta al número de personas que trabajan tras las cámaras. Es más grande en cuanto al número de personas que trabajan frente a las cámaras, y lo que es más importante, es más grande en cuanto al aspecto dramático.

Los temas que se tocan y las relaciones tienen mucha más envergadura y son un poco más oscuras que en la primera película”.

El director, Adamson, explica: “Prince Caspian (El Príncipe Caspian) cuenta la historia de Narnia 1.300 años después de que se hayan ido los Pevensie. Los telmarinos han invadido Narnia y han echado a todas las criaturas al bosque. El Príncipe Caspian, el heredero al trono por derecho propio, ha sido expulsado por su tío Miraz. Caspian toca el cuerno de Susan para volver a traer a los Pevensie a Narnia y salvar a su tierra del malvado Rey Miraz”.

A Johnson esta historia le recuerda las películas que adoraba cuando era pequeño. “Nos recuerda a esas películas llenas de aventuras y de personajes valientes y héroes de capa y espada. ¡Incluso tenemos un castillo y un foso! Y encima tiene lugar en  y aparecen todos los C.S. Lewis”.

A diferencia de la primera película, que comienza deliberadamente como algo pequeño y se va desarrollando poco a poco hasta llegar a la escena de gran batalla épica, Prince Caspian (El Príncipe Caspian) empieza a lo grande y va evolucionando hasta hacerse aún más grande. “Ahora hemos visto ese mundo épico”, señala Adamson. “Teníamos que comenzar esta película a lo grande y seguir creciendo. Teníamos muchos más exteriores. Teníamos castillos y reinados creados por una nueva raza humana, los Telmarinos. Teníamos que diseñar un mundo completamente nuevo. Además, esta película es un poco más oscura y más arriesgada que la anterior, en parte porque los niños son mayores, y eso hace que la naturaleza de la película sea más adulta.

“De todos modos, creo que en la primera película también había algunas partes bastante oscuras”, añade. “La muerte de Aslan es sin lugar a dudas uno de los momentos más oscuros de la película. Pero creo que esta película tiene potencial para ser aún más siniestra. Miraz es una persona con la que nos podríamos encontrar en la vida real, lo que les hace a él y a la historia aún más oscuros.

The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario) es una película muy emotiva sobre el sacrificio y el perdón”, comenta Adamson. “En cierto modo, esta es una historia más personal, es la historia de unos chicos que regresan a un lugar que adoran, pero que ha dejado de existir. Esta historia trata más bien sobre el tránsito a la edad adulta, sobre la aventura de hacerse mayor”.   

Esta idea le gustaba mucho al director. Aunque nació en Nueva Zelanda, Adamson pasó sus diez años de formación en Papúa Nueva Guinea “que ya no es como yo lo recuerdo en mi infancia. La mía fue una experiencia parecida a la de estos cuatro chicos cuando regresan a Narnia, un mundo que ya no es el mismo que cuando ellos lo conocieron”.

“Cuando leí The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario) cuando era pequeño, recuerdo que al terminarlo pensé: ‘vale, espera un momento’”, Adamson recuerda. “Estos chicos eran reyes y reinas. Gobernaron en Narnia durante quince años. Libraron batallas. Salieron victoriosos de guerras contra gigantes, ¿y ahora tienen que volver al colegio? Quería saber qué pasaría después”.

Prince Caspian (El Príncipe Caspian) es una historia completamente diferente a The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario)”, explica el productor Johnson. “Los niños han vuelto a convertirse en escolares ingleses normales. Pero de repente, vuelven a Narnia porque les necesitan para ayudarles a salvar el país una vez más”.

Los personajes de El Príncipe Caspian

s una historia muy nostálgica”, añade Adamson. “Los niños vuelven a un lugar que anhelaban, el lugar que habían gobernado durante 15 años. Pero todo ha cambiado. Cair Paravel está en ruinas. La gente que conocen ha sido expulsada al bosque. Aslan lleva más de mil años desaparecido. Deben enfrentarse a ello e intentar restablecer la antigua Narnia, la que ellos conocían”.

Ese tema también intrigaba mucho a los guionistas. “Es algo que Lewis apenas tocó”, comenta el guionista Markus. “Lewis examinó cómo sería convertirse en Rey de Narnia para un niño de la década de los 40. Sin embargo, no pensó demasiado en cómo sería pasar de ser Rey de Narnia a ser un chico normal de la década de los 40”.

“El año que pasan en Londres entre una historia y otra debe ser bastante extraño”, añade McFeely, uno de los guionistas. “Teniendo en cuenta sus diferentes personalidades, cada Pevensie lleva la situación de forma diferente. También se toman su repentino regreso a Narnia de maneras muy distintas”.

Y ¿pueden compararse las experiencias de los cuatro jóvenes actores británicos con las vividas por sus personajes en la nueva historia?

El mayor de los cuatro, William Moseley (21 años), dice que su ansiedad y sus ganas por volver a ponerse frente a las cámaras de la película reflejaban el estado de Peter en el tiempo que pasó entre su reinado de quince años en Narnia y su regreso al reino en la nueva historia. Igual que su personaje, este atractivo chico inglés tuvo que volver al instituto.

“Rodar la primera película fue una experiencia increíble”, comenta. “Pero de repente se acabó. Aunque no reaccioné exactamente igual que Peter, entiendo perfectamente cómo se siente”.

Una vez que el hermano mayor regresa a Narnia, “se vuelve un poco arrogante”, comenta el actor sobre su personaje. “Hay peleas dentro del grupo. Peter no acepta a Caspian. Sus planes no los rige su corazón, sino su ego. Incluso cuando duda de sí mismo, sigue siendo demasiado cabezota como para aceptar que puede estar equivocado. Y al final, paga un precio muy alto.

Moseley comenta que en ese lapso de tiempo su personaje se convierte en un hombre. “Cuando regresa a Narnia, han pasado 1.300 años y la gente no sabe que es un gran rey. Sólo ven en él a un joven. Peter tiene que demostrar a los Narnianos quién es realmente”.

“Cuando escogimos a William para el papel de Peter, sólo tenía 15 años y nunca había hecho nada igual”, señala Adamson. “La transformación de William no fue muy diferente a la que sufre Peter en la historia, en la que pasa de ser un chico de 17 años a convertirse en un hombre. Creo que ni siquiera había estado nunca en un plató de una película. Era un chico muy agradable, el hermano mayor ideal de cualquier niño. Pero ahora, resulta que William se ha convertido en un hombre atractivo y decidido”.

La coprotagonista Anna Popplewell añade: “Aunque William tiene 21 años, interpreta a un chico de 16 o 17. Sin embargo, ahora ya es adulto. Cuando tuve mi primera audición con él, yo tenía 13 años. La verdad es que hemos crecido juntos. Todos hemos crecido un poco, y todos hemos cambiado un poco”, observa.

Sin embargo, Popplewell notó lo mucho que había cambiado el personaje de Susan cuando leyó el guión. “Esta vez Susan su implica un poco más en los momentos de acción”, cuenta la actriz entusiasmada. “Me encantó rodar las escenas de lucha. Me encantó estar en el asalto y en la batalla y morder a algunos de los especialistas. En la primera película no tuve ocasión de hacer estas cosas”.

La película marca el fin del camino de Narnia para los hermanos mayores Pevensie, Susan y Peter. Popplewell admite: “Me siento muy afortunada por haber podido vivir esta experiencia, ha sido fantástico. Estoy muy contenta de haber podido disfrutar de todo esto. Pero al mismo tiempo, es muy triste saber que no voy a volver. ”

Tras finalizar The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario), Popplewell se centró en sus estudios en el instituto y consiguió una codiciada plaza en el Magdalen College de Oxford, la misma Universidad en la que C.S. Lewis trabajó durante tres décadas, entre 1925-1954, aunque ella no supo de la larga relación de Lewis con la universidad hasta que leyó una biografía del conocido escritor.

La coprotagonista Georgie Henley se ha convertido en una brillante y estudiosa jovencita de 12 años que ha escrito dos historias propias, The Snow Stag y A Pillar of Secrets.

Sobre el mundo imaginario de Lewis, sobre su historia y sobre sus personajes, Henley comenta: “Son magníficos por la forma en la que C.S. Lewis los ha escrito. No se ha pasado con las descripciones, dejando así que seamos nosotros quienes nos imaginemos Narnia. Podemos imaginárnosla como nosotros queramos. Creo que la mayoría de la gente tiene su propia idea sobre estos libros y estos personajes”.

Henley reconoce dos cambios en su personaje en la segunda película. “En la primera película yo era la dulce y pequeña Lucy, pero en esta entrega me implico un poco más en la acción, y ha sido muy divertido”, comenta la joven, añadiendo que tuvo que aprender a montar a caballo y a blandir una daga para su papel.  “Además, Lucy se muestra más firme con las cosas en las que cree que en la primera película—como por ejemplo su fe en Aslan. Es más valiente y tiene su propio punto de vista sobre lo que ella cree que es lo correcto. Ve a Aslan antes que sus hermanos, lo que creo que demuestra que Lucy confía más en Aslan que los demás”.

El productor Mark Johnson describe el dilema de Lucy Pevensie como una cuestión de fe. “Se pregunta: ‘¿Quién soy? ¿Qué es lo correcto?’. Su conciencia se reflejaba en mucho de lo que hacía en la primera película. Y en esta entrega, su conciencia la pondrá a prueba”.

Skandar Keynes, que interpreta a Edmund, tenía 12 años cuando comenzó el rodaje de la primera película. Cuando finalizó el rodaje de Prince Caspian (El Príncipe Caspian), ya había cumplido los 16. A pesar de ser cinco años más joven que su compañero de reparto Moseley, Keynes opina que su personaje asume el papel de su hermano mayor, ahora que Peter se queda fuera.

“Edmund siempre está buscando a Peter”, cuenta el joven actor. “Siempre le ayuda, pero nunca le reconocen sus méritos y eso le molesta. Ese es uno de los temas recurrentes: cómo Edmund siempre está ayudando a Peter. Incluso había un día en el que el título del guión programado era ‘Edmund soluciona el día’. No permití que nadie se lo pasase por alto. Estuve todo el día paseándome con el guión en la mano y diciendo: ‘Edmund soluciona el día’. Fue genial”. 

Moseley cree que los espectadores verán de forma diferente a los Pevensie en Prince Caspian (El Príncipe Caspian).  “Sobre todo a Peter y a Susan. Los dos tuvieron que enfrentarse a diferentes retos en la primera película, pero no era nada comparado con lo que tendrán que enfrentarse en esta. Creo que al público le sorprenderán las batallas físicas y emocionales en las que se ven inmersos nuestros personajes”.

"Todos han crecido mucho”, afirma orgulloso el director Adamson sobre los jóvenes actores que interpretan al clan Pevensie. “Una de las principales razones por las que quería volver a hacer esto, era la de trabajar con los mismos niños. Existe una fantástica relación entre ellos; se han convertido en una familia y nos han permitido formar parte de esa familia. Hay cambios muy positivos en ellos, pero la película no les ha cambiado en absoluto, y me alegro mucho por ello”.

Los nuevos personajes

os personajes que luchan por el control de esta Narnia tan diferente están interpretados por dos nuevas caras del escenario cinematográfico de Hollywood: el joven y carismático actor de teatro británico Ben Barnes, en el papel protagonista, y la veterana estrella de cine italiana Sergio Castellitto, que interpreta al malvado Rey Miraz.

Barnes conocía muy bien la serie literaria de C.S. Lewis. “Era un gran fan de Narnia cuando era pequeño”, comenta Barnes con la alegría de un niño de ocho años que lee por primera vez las novelas. “Recuerdo que los libros formaron parte de mi infancia. Cuando me dijeron que había conseguido el papel, fui a mi estantería y encontré el ejemplar de Prince Caspian (El Príncipe Caspian) con un copyright de 1989, fecha en la que yo tenía ocho años”.

“Nos llevó bastante tiempo encontrar a Ben. Tuvimos que ver a muchos actores antes de dar con él”, cuenta Johnson. “Necesitábamos un hombre joven que pudiese ser un héroe, pero que también tuviese algo en su personalidad que reflejase qué es lo que aprende el personaje a través de este viaje”.

La veterana directora inglesa de casting Gail Stevens tenía un ayudante que había visto a Barnes en la última representación del West End de la galardonada obra “The History Boys”. Cuando se puso en contacto con su agente, el actor grabó una audición de lectura para Adamson.

 Esa presentación en vídeo le llevó a una audición personal en la que el director le escogió para protagonizar su nueva película. “Cuando por fin conocimos a Ben, nos pareció encantador, divertido y tranquilo. Se ganó a todo el equipo”, recuerda Adamson.  “Se podían ver las ganas que tenía de conseguir el papel gracias a su esfuerzo y su entusiasmo. Admiro mucho su ética de trabajo”.

La gran aventura de Barnes comenzó prácticamente de inmediato. Pruebas de vestuario, clases para aprender a montar a caballo, clases de dialecto y ensayos de las escenas de lucha con los especialistas ocuparon sus primeros días en Nueva Zelanda. .

Además de sumergirse en el papel, también tuvo que hacerse un hueco en una familia cinematográfica muy unida. Los cuatro Pevensie estaban deseando conocer a Barnes y ver cómo encajaba en la película antes de que llegase a Nueva Zelanda.

“Se convirtió en un miembro honorífico de la familia Pevensie”, bromea Keynes. “Y el hecho de que tuviese 25 años cuando rodamos la película hacía que todos los demás actuásemos de forma un poco más madura”.

“Ben tenía muchas expectativas, antes incluso de que nosotros le conociésemos”, comenta Popplewell. “Sobre todo sobre William y yo, porque sabíamos que no íbamos a estar en la siguiente historia. En cierto modo, le estábamos pasando las películas a alguien que nos gustaba mucho. Tenía algo que hacía que conectásemos muy bien con él”.

Antes de encontrarse con los Pevensie en Narnia, Caspian intenta conseguir apoyo entre los narnianos para luchar contra su propia gente, los Telmarinos. “Están intentando matarle”, explica Barnes. “Entonces es cuando toco el cuerno mágico y llamo a los Pevensie a Narnia. Peter, como Gran Rey, asume que debe ponerse al mando. Los dos tenemos ideas diferentes sobre cómo derrotar a mi malvado tío, lo que nos lleva a algunos  conflictos entre nosotros.

“Aunque la historia tiene lugar en un mundo de fantasía, tienes que interpretar cada momento como si fuese el mundo real”, afirma Barnes. “Espero que el público pueda implicarse mucho en esos momentos. Si es así, conocerán realmente a Caspian y le acompañarán en su viaje de principio a fin”.          

“En esta película, los personajes adultos dan mucho más miedo”, comenta Moseley. “La Bruja Blanca daba miedo, pero eso no es nada comparado con Miraz. He tenido que luchar contra ambos por separado y Miraz me aterrorizó. Era muy interesante ver a Sergio transformarse en Miraz. ¡Se convierte en una persona completamente diferente!”.

Durante el casting para el malvado Miraz, los realizadores se quedaron inmediatamente fascinados con Castellitto. “Sergio es uno de los actores europeos más veteranos y reconocidos de hoy en día”, afirma el productor Johnson sobre su villano. “En cuanto vimos su cinta, pensamos: ‘Vamos a conocerle un poco mejor.’ ”

Entre el largo currículum interpretativo de Castellitto se incluyen algunas de las películas italianas más conocidas de los últimos veinticinco años. Es muy conocido por su papel en la película de Luc Besson “The Big Blue” (Azul profundo), así como su interpretación en las películas italianas nominadas a los Oscar® en la categoría de Mejor Película Extranjera “La Familia” y “L’Uomo delle stele” (Fabricante de estrellas). 

“Siento una gran admiración por Andrew Adamson porque presta atención al aspecto psicológico de la interpretación y del personaje”, comenta Castellitto. “Hablábamos sobre el personaje como ser humano. Hablamos sobre la lucha entre juventud y vejez. La dicotomía entre el bueno y el malo queda muy clara en los personajes de Miraz y Caspian”.

Una vez que el actor y el director habían dejado claro el perfil psicológico de Miraz, pasaron a tratar su físico. El físico de los personajes humanos de la película quedó en manos de un equipo de magos del maquillaje dirigido por el dos veces nominado a los Oscar Paul Engelen (“Greystoke: The Legend of Tarzan, Lord of the Apes” (Greystoke. La leyenda de Tarzán, el Rey de los Monos), “Casino Royale”) y por el director de peluquería  Kevin Alexander (“Casino Royale”).

Engelen, un veterano que lleva 40 años en la industria y que tiene uno de los mejores currículums profesionales del sector, creó junto con Adamson un look mediterráneo para los personajes Telmarinos. El experto en maquillaje supo inmediatamente que Miraz debía llevar barba. “El personaje de Miraz debía ser muy enérgico e intimidante para que el papel tuviera éxito, y no me costó mucho llegar al diseño triangular que decidimos utilizar”, cuenta Engelen. “Amplié la zona de la barbilla con una prótesis. Agrandando las cejas y oscureciendo la parte de alrededor de los ojos, así como con el pendiente característico del personaje, conseguimos un buen look para Sergio”. 

Si a esto le añadimos unas prendas que el jefe de vestuario describe como “un poco pirata, de un carácter muy bárbaro, pero con un estilo sofisticado inspirado en imágenes de solados españoles del siglo XV”, además de las magníficas armas diseñadas por Weta, Miraz cobró vida y resultaba realmente aterrador.          

Las criaturas

l técnico Howard Berger y sus galardonados magos del maquillaje llevaban dos años esperando regresar a Narnia. “Nos devoraba la impaciencia de hacer la siguiente película y tener la oportunidad de volver a visitar a todos los habitantes de Narnia que nos ayudaron a crear la primera entrega", afirma Berger.

Berger estaba ansioso por crear las nuevas criaturas de Narnia, dotadas e un aspecto más salvaje, que llevaban cientos de años escondidas cuando empieza la película. “En El Príncipe Caspian, tuvimos grandes grupos de faunos, faunos de edad avanzada, enanas, centauros africo-narnianos y sus familias. Ahora, los minotauros están en el lado de los buenos. Tenemos una nueva bruja, un hombre lobo y también han vuelto los Sátiros, pero todos se han vuelto a diseñar para que tenga una apariencia más animal”.

Esta tarea exigió un extenso grupo de expertos que iban de artistas conceptuales a inventores de los trajes de las criaturas, y de diseñadores de pelo a fabricantes de piezas de látex. “Calculamos unos 3.000 maquillajes para la película. Eso significaba que el departamento de espuma estaría ocupado casi nueve meses durante las 24 horas de los siete días de la semana. Al final aplicamos 4.600 maquillajes al término del rodaje. Creo que se trata de un record mundial", confirma Berger.

Howard Berger y un equipo de más de 40 especialistas de maquillaje gestaron las criaturas más fantásticas de la película. “Mis narnianos favoritos son los enanos", afirma Berger. “Teníamos dos maravillosos personajes de enanos: Trumpkin, interpretado por Peter Dinklage, y Nikabrik, interpretado por Warwick Davis. Diseñamos algunos maquillajes extremadamente complicados para transformarlos en Narnianos”.

Cuando se concibió el papel de Trumkin, el director Adamson sabía que Dinklage era su actor favorito para interpretar el papel. “Cuando vi The Station Agent (Vías cruzadas) supe que quería contar con el", declara el realizador.

“Es el primer actor que contratamos para esta película", exclama Johnson sobre Dinklage. “Es fantástico”.

Una vez contratado, Dinklage se dirigió a los libros para investigar e inspirarse ya que no los había leído de joven. Según el actor, su personaje es un “cascarrabias” pero añade que “no hay que decirlo mucho porque sino la gente no va a querer embarcarse con él en el viaje. Digamos que los Pevensie le fastidian. Preferiría tomarse tranquilamente un vaso de vino en su árbol”.

Antes de aceptar el papel, Dinklage se hizo una idea del aspecto que tendría Trumpkin cuando se reunió por primera vez con Adamson en Los Ángeles. El realizador mostró a Dinklage algunos materiales de la previsualización, “animaciones por ordenador de lo que aparecía en esas grandes secuencias de batallas", recuerda el actor.

“Me senté en una sala repleta de ordenadores, y observé como mi personaje aparecía en esas imágenes de ordenador", continúa diciendo el actor. “Nunca había visto nada parecido. Era realmente extraño, pero me di cuenta de que ya era tarde para decir no”.

A pesar de esa inesperada visión de Trumpkin, Dinklage no tenía la más remota idea de cómo Berger y su equipo iban a transformar al actor de ojos azules en una auténtica criatura narniana. Berger y Tami Lane, ganadores de sendos Oscar por la primera película, lograron que resultara irreconocible, pero salvaron sus penetrantes ojos.        

Basándose en un dibujo conceptual que reflejaba la visión que tenía Berger del personaje, Lane inició la transformación de dos horas y media afeitando al cero la cabeza de Dinklage y pintándola. Le tiñó las cejas antes de pegarle trozos de látex en la cara. Por último, el maquillador realizó un complicado trabajo de peluquería que convirtió a Dinklage en una criatura extraterrestre y fantástica.       

“Lo último fue una larga barba roja y una peluca con pelo de yak”, dice Dinklage “Así que en algún lugar del mundo, en lo alto de una montaña hay un yak que está pasando mucho frío. Lo siento por él.  Pero nosotros rodamos en verano, en Praga, y el maquillaje no era nada fresquito.    

“Con tanto maquillaje, el actor que hay debajo acaba desapareciendo", añade el actor.  “Howard y Tami se las arreglaron para que pareciera totalmente diferente pero aún así podía expresarme y transmitir mis sentimientos”.

“Peter aportó mucha vida al personaje", dice Berger. “Siempre digo que en un maquillaje la mitad del éxito está en hacer bien nuestro trabajo. Eso, más la interpretación, convirtieron a Trumpkin en un ser vivo y creíble. Nosotros aportamos el aspecto de Trumpkin. Peter le aportó su alma”.

Mientras Lane se centraba diariamente en el actor Dinklage, su compañera, la maquilladora Sarah Rubano, se encargó de realizar la metamorfosis de Warwick Davis para convertirlo en un personaje al que el actor tacha de “agriado por dentro”. 

“El maquillaje de Howard me ayudó muchísimo a comprender al personaje”, dice Davis. “Después está la voz del personaje. Luego el traje de Isis, una pieza de factura inmaculada… y aunque puede que el público no capte todos los detalles, todo está ahí, subliminalmente. Como actor, te hace sentirte tan a gusto con el personaje. Yo viví, trabajé y luché vestido con esos ropajes. Después, te llevan a los platós, a las localizaciones, y de repente, por arte de magia estás en Narnia”.

“Warwick es un actor que ha sido capaz de imbuir a todos sus personajes con algo diferente", comenta el productor Johnson. “Es lo que más valoro en un actor, las sorpresas. Creo que su personaje de Nikabrik es realmente sorprendente porque es irascible, pero se expresa con una lógica asombrosa. Nikabrik ha pagado muy caro que Narnia estuviera  bajo el yugo de los Telmarinos. Así que como personaje tiene muchos ases en la manga”.

A Davis le intrigaba una ingeniosa ilustración del personaje que realizó John Wheaton, uno de los socios de Berger en KNB. “Era genial porque era yo, pero en anciano. Había pintado el concepto del personaje sobre mi fotografía. Captó perfectamente a Nikabrik”.

Cuando Davis se miraba en el espejo después de la sesión maratoniana, “lo que veía era el personaje en tres dimensiones que el artista de Howard había retratado en dos dimensiones”, afirma el actor. “Era asombroso”

Otro visitante habitual de la caravana de Berger era la estrella del teatro musical inglés Cornell S. John, que interpreta a Glenstorm, e centauro afronarniano que ayuda al Príncipe Caspian y a los Pevensie en su lucha contra Miraz.

“En el caso de Glenstorm, Andrew quería un actor grande e imponente de ascendencia africana”, recuerda Stevens, el director de casting. “Glenstorm es un personaje sabio y espiritual y también un gran guerrero, así que necesitaba a alguien que se moviese con gracia y dignidad. Buscamos por todo el mundo incluso en África y encontramos a Cornell en Londres.  Conocíamos y admirábamos sus papeles en el teatro musical y en la ópera, desde ‘El Rey León’ a ‘Porgy and Bess’”.

John soportaba un larguísimo proceso de maquillaje que transformaba al actor en un de las criaturas mitológicas por excelencia, el centauro—mitad hombre y mitad caballo. Las prótesis faciales de látex se combinaban con una pantalla verde sobre la que los magos de los efectos visuales superponían el cuerpo y las patas de un caballo. De esta forma, el actor de voz suave pasaba a ser una de las creaciones más imponentes de la película.

“Soy en un 160% Mike Fields, el encargado de realizar mi maquillaje”, afirma John. “Al principio, no tenía ni idea del aspecto que iba a tener. Esperaba transmitir los conceptos de honor, orgullo y tradición. Los centauros viven cientos de años así que no hay límite de edad. Yo tengo 170 años terráqueos. El rostro de Glenstorm es el rostro del tiempo”.

Y, al igual que hicieron en la primera película, KNB creó enormes marionetas animatrónicas y trajes para el personaje de Aslan creado por ordenador para utilizarlo en el plató durante el rodaje.

 “Andrew quería que fuera 15 por ciento mayor", afirma Berger. “Pudimos utilizar la información escaneada digital de su primera película y Cyber FX construyó una nueva escultura un 15% mayor que la primera. Al final teníamos un león enorme en el taller”. La cara de Reepicheep, el ratón espadachín, no surgió del pincel de uno de los fantásticos artistas de Berger. Por el contrario, el roedor surgió de pulsar el ratón del ordenador, a través del programa informático controlado por Wendy Rogers, co-supervisora de efectos visuales especiales.

“Crecí con los libros de Narnia y Reepicheep era uno de mis personajes favoritos", dice el director Adamson al hablar del noble, digno y galante ratón que blande "un diminuto estoque" en la descripción que hace Lewis del personaje. “Estaba anclado en mi imaginación. Lo difícil era encontrar la voz adecuada. Era una tarea muy difícil, pero al final dimos con Eddie Izzard”.

Los realizadores escucharon más de 100 voces para encontrar al actor que diera vida al personaje", afirma el productor Mark Johnson. “La voz de Eddie Izzard es la que más se acercaba a la gravedad del personaje pero en ningún momento nos resulta repelente ni nos impide encariñarnos inmediatamente con Reepicheep”.

Una vez que los realizadores eligieron a Izzard, Rogers pudo centrarse en la fisiología del personaje. “Reepicheep es ratón muy grande; mide unos 56 centímetros” explica Rogers. “No suena creíble. A pesar del tamaño, tiene que sentir que es un ratón. Hay que encontrar el equilibrio entre el antropomorfismo de Reepicheep y su condición de animal, es decir un ratón.

“Por esa razón, la voz del actor es desempeña un papel muy importante a la hora de definir el  personaje”.

De entre todos los personajes narnianos que la compañía inglesa de efectos visuales The Moving Picture Company (MPC) tuvo que crear para El Príncipe Caspian, Reepicheep fue el que exigió más trabajo a la dirección artística, afirma Greg Butler, de MPC. “Uno de los primeros retos fue conservar el aspecto 'ratonil' en un ratón tan grande. No queríamos que Reepicheep acabase pareciéndose a una rata. También tuvimos que elaborar una anatomía basada en un ratón, pero que podía luchar con una espada, llevar una armadura y andar sobre dos patas además de hacerlo con cuatro”.

  “Esta historia es la presentación de Reepicheep”, dice Adamson. “Dawn Treader sería su historia. Lo que hemos hecho es darlo a conocer para la siguiente aventura de Narnia. No llegué a explotarlo tanto como el resto de los personajes. Pero es muy valioso y realmente interesante”.

La producción: recreando Narnia

.S. Lewis empieza El Príncipe Caspian con el siguiente pasaje: “Hubo una vez cuatro niños cuyos nombres eran Peter; Susan, Edmund y Lucy, y se contó en otro libro llamado El león, la bruja y el armario cómo se embarcaron en esta maravillosa aventura”.

La segunda maravillosa aventura de Adamson y su equipo de artesanos y actores (cerca de 2.000 al final del rodaje) arrancó cuando el primer proyecto estaba aún en fase de postproducción. Mientras los guionistas Markus y McFeely trabajaban en el guión, la artista de previsualización Rpin Suwannath coordinó un equipo de diez artistas y empezó a visualizar la película en un ordenador.  

“El proceso de previsualización consiste en crear animatics generados por ordenador que fueran una herramienta útil, creativa y técnica para realizar el presupuesto de la película y que permitiera a Andrew visualizar sus escenas meses antes de que las rodara", explica Suwannath, que supervisó esta misma tarea en la primera película.

Este proceso era imprescindible para que Adamson pudiera montar una película de esta envergadura.  “Te ayuda a ver piezas del rompecabezas que no están el día que diriges esas escenas tan enormes", afirma el director. “Es imposible no utilizar la previsualización en una película como ésta”.

Mientras Suwannath y su equipo empezaba a visualizar el mundo de Narnia en sus ordenadores, los realizadores iniciaron su larguísima búsqueda de localizaciones por todo el mundo para reproducir un universo muy diferente al que se describe en El león, la bruja y el armario.

“Narnia no existe”, afirma Mark Johnson. “Salvo en la imaginación de C.S. Lewis. Y en la visión de Andrew Adamson. Para recrear físicamente Narnia, un grupo de ojeadores de localizaciones recorrió el mundo entero durante casi un año de que empezara la película, buscando lugares que pudiéramos utilizar para reproducir Narnia."

James Crowley, que fue jefe de localizaciones en la primera película, junto con un equipo de ojeadores regionales, visitó 20 países de los seis continentes.  

“Uno de los lugares favoritos era Nueva Zelanda", afirma Crowley. “Europa también entraba en el debate, pero ningún país en particular. Una de las razones eran las estaciones. Para esta historia necesitábamos un verano eterno, así que las estaciones y el hemisferio desempeñaban un papel muy importante a la hora de elegir las localizaciones definitivas de la película”.

Finalmente, los realizadores decidieron rodar en la República Checa (incluyendo Praga, Usti y la región de Brd cerca de Dobris), en Polonia, en el Parque Nacional Stolowe, cerca de Kudowa-Zdrój; en el cañón de Kamiencyka en Szklarska Poreba, en Eslovenia (el río Soca in Bovec cerca de Triglavski Narodni, el único parque nacional del país) y en Nueva Zelanda.

“Nueva Zelanda ofrece un montón de sitios en los que proliferan bosques de especies antiguas”, dice Adamson, al explicar lo que le impulsó a volver a su país natal. “No hay un solo bosque en Europa que no se haya repoblado en algún momento. Por eso es muy difícil encontrar bosques antiguos. En Nueva Zelanda, toda la costa occidental de la Isla Sur está cubierta de bosques milenarios”.

El rodaje empezó en dos maravillosos lugares en la Bahía Mercury de la península de Coromandel, que sirvió de escenario para las escenas en las que los hermanos Pevensie dan sus primeros pasos en su viaje de vuelta a Narnia: Cathedral Cove, una espectacular playa en la costa este de la península, un majestuoso promontorio que se elevan varios cientos de metros y donde los hermanos descubren las ruinas de Cair Paravel.

Después el equipo de producción se desplazó a la Isla Sur del país, un lugar mágico donde se conservan algunos de los paisajes más gloriosos del planeta. Se escogieron tres localizaciones para el viaje de dos semanas al sur. Los dos primeros, los espectaculares río de la región de South Westland, el Río Westland, que vierte sus aguas en el Mar de Tasmania y el Río Glasswaster.

Este segundo lugar acaba en cataratas de más de sesenta metros de altura. "El agua era tan clara", afirma la actriz Popplewell, “que los espectadores no se van a creer que es agua de verdad. Parece una ilusión óptica creada por el departamento de efectos visuales en la postproducción”.

La tercera localización de la Isla Sur fue Paradise, un rancho de caballos a una hora en coche de Queenstown.

“Había un par de localizaciones que eran perfectas para esta película y que sólo se encuentran en Nueva Zelanda”, dice Johnson. “En muchos aspectos, es un país de cuento de hadas con unas localizaciones que te dejan boquiabierto. Nueva Zelanda nos aportó la magia de Narnia”.

Después de una interrupción de diez días, para transportar por medio mundo a los miembros del equipo y el material técnico, El Príncipe Caspian acabó rodando en Praga, también conocida por la “Ciudad de las 100 agujas", debido a la cantidad de iglesias y torres de castillos que la pueblan.

“En Praga se ruedan muchas películas", dice Johnson, "y por muchas razones. Tienen muy buenos técnicos, todo el equipo que se necesita y estudios. Además es un lugar relativamente barato para rodar, algo muy importante en los tiempos que corren”.

Esta localización también era una ventaja para el reparto. “Resultaba muy difícil que los niños y sus familias pasaran seis o siete meses en Nueva Zelanda”, afirma. “Praga está en el centro de Europa y podían estar en Inglaterra en un par de horas. Eso era muy importante para ellos”.

La capital de la República  Checa sirvió para recrear la Inglaterra de la Segunda Guerra Mundial gracias al esfuerzo colectivo del departamento artístico, de vestuario y de transporte. El edificio Rudolfinum de Praga alberga uno de las salas de concierto más importante de la ciudad. Se transformó en Trafalgar Square, hacia el año 1941, con un poco de ayuda del supervisor de efectos especiales Wright.

Praga también es la sede de los legendarios Estudios Barrandov, donde se han rodado innumerables superproducciones en los últimos diez años. Pero todo indica que esta película es el proyecto de mayor envergadura. Desde sus principios en 1931, Barrandov ha lanzado las carreras de gigantes del cine como Milso Forman, Jirí Menzel y el desaparecido Ján Kadár. En los últimos años, Hollywood ha rodado aquí películas como “Casino Royale”, “The Brothers Grimm (Los hermanos Grimm)” y “The Bourne Identity (El caso Bourne)” así como The Lion, the Witch and the Wardrobe (El león, la bruja y el armario)”.

Los estudios son lo suficientemente grandes para albergar un pequeño bosque. De hecho, el Estudio 8 de 'Max' la nueva marca de Barrandov, se convirtió en el Prado Danzarín de C.S. Lewis, un bosque interior dotado de un sofisticado sistema de riego. “El Prado Danzarín es un lugar tan escondido del bosque que los Telmarinos nunca lo han encontrado”,  explica Roger Ford, diseñador de producción. “En el libro, es un lugar en el que los faunos y otras criaturas narnianas van a bailar de noche. En la película es un lugar donde se reúnen los narnianos para planear su campaña con Caspian”.

El diseñador interpretó las escasas frases de Lewis que describen este paraje para recrearlo en los platós de la película. Pero no se tomó este trabajo a la ligera. Sabía que los fans analizarían muy detenidamente sus interpretaciones.

La pieza fundamental del Ford fue el patio del castillo en forma de mamut que construyó en uno de los estudios. El decorado, al que considera un personaje de la película, partió de una sencilla frase de Lewis: “Caspian vivía en un gran castillo...” El castillo tiene seis plantas, y 60 metros de altura cortesía de los efectos visuales y un espacio interior de 1.840 metros cuadrados. 200 carpinteros, pintores, escayolistas y otros especialistas tardaron 15 semanas en construir este imponente diseño.

Se eligieron dos símbolos para subrayar que los Telmarinos “son belicosos, nada que ver con un puñado de gente simpática”, según Ford. Gran parte del mundo de los Telmarinos está engalanado con la cabeza de un águila, y no sólo en el patio del castillo situado en el estudio y en las ballestas que utilizan los Telmarinos, sino también en los escudos de armas de los tronos que pueblan en la Gran Sala de Miraz.

Además, Miraz se inspiró en los orígenes piratas de los Telmarinos para incorporar la brújula a los escudos de los soldados, en la arquitectura de la Gran Sala y en los estandartes de los 21 Lores que rinden obediencia a Miraz.

Las ruinas de la Mesa de Piedra en el Montículo, donde Aslan el León fue sacrificado en la primera historia, son igualmente impresionantes tanto en su magnitud como en su detalle. La estructura circular en forma de cripta se talló en escayola y polietileno; sus pilares tienen varios metros de altura y llegan hasta el techo del estudio. Contiene una serie de detalles tallados en la escayola que describen la historia de los narnianos en los últimos 1.300 años.

“El Montículo era un elemento muy importante de la historia debido a la Mesa de Piedra", explica Frank Walsh, el director de supervisión artística. “Tuvimos que desarrollar y contar la historia de lo que ocurrió durante esos cientos de años que faltan. Estos paneles tallados en la piedra son imágenes muy importantes”.

A Adamson se le ocurrió la idea de “construir un foso alrededor del Montículo justo debajo del muro", afirma Ford. “Es un pozo de aceite que Caspian prende con una antorcha. Las llamas rodean la sala e iluminan los paneles”.

“No podíamos utilizar aceite de verdad ni líquido inflamable porque son difíciles de controlar”, explica el supervisor y diseñador de efectos mecánicos Gerd Feuchter. “Tuvimos que crear un quemador de propano especial que colocamos debajo del nivel del agua coloreada”. La parrilla de válvulas de propano estaban debajo del agua en el foso circular, un hecho que dejaba boquiabiertos a los que visitaron el plató, ya que no tenían ni idea de que el propano puede quemarse debajo del agua.         

El equipo de Ford pasó dos meses en la región eslovena de Bovec levantando un puente sobre el río Soca y su afluente el Gljun para recrear el escenario del que con toda seguridad es el momento más memorable de la película, la secuencia del Dios de los Ríos.

“En el libro, cientos de Telmarinos habían construido cientos de años antes el Puente sobre el Beruna", afirma el diseñador. “Cuando los narnianos salen por fin victoriosos, Aslan invoca al Dios de los Ríos para que destruya el puente y libere el río”.

Se contó con ingenieros industriales para reconducir el cauce del río para acomodar los diseños de Ford para la escena. El puente de la película se construyó con enormes troncos de pino atados entre sí con cuerdas gigantescas. Tenía que ser un puente funcional ya que debía soportar 200 soldados (y docenas de técnicos y equipos muy pesados). “Fue realmente extraordinario”, afirma Ford, al referirse al trabajo mecánico y de ingeniería que fue necesario.

“Fue una verdadera obra de ingeniería”, añade el director de supervisión artística Frank Walsh. "Nos presentaron al mayor constructor de puentes de Eslovenia, el Grupo Primorje, y no se inmutaron. Se adaptaron a lo que queríamos y lo hicieron a la perfección”. 

 Uno de los diseños más caprichosos de la película es la Guarida de Cazatrufas, una estructura octogonal construida sobre ruedas de tal forma que los elementos del plató pudieran desmontarse para permitir los ángulos de cámara más complicados. El director Adamson montó una cámara de fotos en un mástil, y la utilizó para fotografiar una verdadera guarida de tejón en el hueco de un roble. Ford se inspiró en esas fotos para diseñar el plató y la atrezzista Kerrie Brown añadió un toque verosimilitud al mundo imaginario de Lewis.   

En los Estudios Henderson de Nueva Zelanda, a las afueras de Auckland, el equipo de Ford construyó la Cámara del Tesoro, una gruta subterránea en descomposición de dos pisos. Para crear la enorme colección del tesoro, Brown se inspiró visitando varios museos en Londres y París y fotografió espléndidos regalos ofrecidos por la nobleza de distintos países. “Queríamos que la sala mostrase los tesoros que ofrecía la gente de otros países a Peter, Edmund y Susan y Lucy, cuando eran reyes y reinas de Narnia", afirma.

Después, Brown peinó tiendas de atrezzo de Australia y Nueva Zelanda para alquilar cálices, urnas, armaduras y otros objetos “pero no era suficiente para llenar esa gigantesca sala”. Añadió más de 2.000 objetos de atrezzo diseñados, moldeados y esculpidos por el departamento de atrezzo. El departamento, dirigido por Roland Stevenson, empleó a 35 personas que trabajaron día y noche para fabricar más de 7.000 objetos de atrezzo para toda la película.

La diseñadora de vestuario Isis Mussenden ideó cientos de diseños originales de vestuario para vestir a los Telmarinos. Mussenden supervisó un equipo de más de 70 artesanos en Praga y en Auckland, y se basó en dos fuentes para crear sus coloridos diseños: los trajes regionales de Cerdeña y en los cuadros de El Greco.

“Algunas de las ilustraciones realizadas por Pauline Baynes para el libro están clavadas en mi memoria", recuerda Mussenden.  “No quisimos olvidarnos de ellas en ningún momento. Pero tampoco quería atarme demasiado a ellas porque nosotros estamos diseñando trajes en tres dimensiones.

“Me gusta empezar con una paleta de colores", refiriéndose a las tonalidades plata y gris del ejército telmarino. “Ya teníamos la paleta de los narnianos, pero necesitábamos crear una para los Telmarinos. No queríamos utilizar el rojo y oro. Esos son los colores de los narnianos. Así que escogí varios cuadros de El Greco. Son imágenes muy crudas y eran perfectas para lo que necesitábamos”.

La siguiente pieza del rompecabezas se tomó de un libro sobre los trajes típicos sardos que encontró en un viaje a Cerdeña. “La isla italiana tiene ese aspecto agreste que estaba buscando”, afirma Mussenden. “Faldas, chalecos, cinturones anchos, ligas y chaquetas y nada de capas. Buscamos un look mediterráneo, algo que nos pidió Andrew. Quería que nos decantásemos por una cultura diferente, un tono de piel diferente, otro mundo”.

También visitó al conservador de una de las colecciones de armaduras más importantes el mundo, Stuart Pyhrr, del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York: Una visita privada y una tarde en los archivos sirvieron de inspiración para lo que se convertiría en los pertrechos de guerra de los Telmarinos.

“Para el departamento de vestuario esta película fue diez veces mayor que la primera", afirma. “No sólo en lo que respecta al número de personajes y de extras para los que tuvimos que hacer trajes, sino también los múltiples trajes que hubo que hacer para vestir a los especialistas, a los dobles de las fotos, según las diferentes edades de los actores y el desgaste lógico que se produce por seis meses de rodaje”.

“Diseñé y creé el vestuario de un verdadero ejército, algo que no había hecho nunca", afirma Mussenden. “Fue fascinante y muy interesante, pero fue mucho más trabajo de lo que jamás hubiera imaginado". Mussenden y la diseñadora asociada Kimberly Adams, su colega y amiga de muchos años, calculan que realizaron 262 trajes para el reparto, 3.722 elementos individuales para el ejército telmarino incluyendo cascos, máscaras, chalecos, corazas, camisas, pantalones, botas, guantes, y grebas, elementos para el pueblo termarino y 2.184 remaches metálicos por coraza (es decir un total de casi 1 millón de remaches).

Mussenden colaboró estrechamente con Richard Taylor de Weta en el diseño de armas y armaduras tanto para los telmarinos y los narnianos. “También contamos con un maravilloso equipo de armeros de la República Checa que construyeron todos los soldados y Lores telmarinos utilizando prototipos de Richard para los cascos y los motivos de las aguafuertes", continúa diciendo. “Era un contraste interesante de técnicas del Viejo Mundo y de diseño de ultima generación de Weta”.

“Miraz y sus Señores necesitan armamento especial", afirma Taylor. “Weta creó espadas y vainas individuales, y esculpió cascos adaptados a las  caras de los Lores incluyendo Glozelle, que también porta una maravillosa daga. Miraz lleva también un escudo una espada y una vaina especiales y un casco adaptado a la cara y al decorado”.

“El casco y la máscara facial de Mirza representan la forma en la que dirige a sus fuerzas”, afirma Taylor al referirse a sus diseños únicos. “La idea de que tras esas máscaras hay un ejército sin rostro, que no muestra lo que sienten en sus caras, se refleja en esas máscaras de estilo italianizante que llevan”.

Para Taylor la espada define la cultura telmarina. Para Miraz y su implacable ejército de soldados, escogió estoques y facas. “El estoque es una arma sofisticada con una cuchilla muy larga y una empuñadura muy trabajada. Se utiliza de forma mucho más refinada y sutil que el movimiento de hachazos y machetazos de algunas de las armas que figuran en la primera película", afirma. “Hay mucha ceremonia en estos objetos, así como en la decoración que ilustra la pompa y la ceremonia de Miraz y su gente”.

El equipo de Taylor fabricó 200 armas de mástil en dos estilos diferentes, 200 estoques de varios diseños, más de 100 facas, 250 escudos y ballestas, incluyendo la fantástica y letal arma que lleva Prunaprismia, la reina de Miraz. La caballería telmarina estaba equipada con escudos blandos y equipos de especialista que incluía anteojeras para los caballos de guerra y cascos esculpidos con caras para los soldados.

“Los telmarinos son una raza de gentes que resulta muy atractiva a la hora de diseñarla”, concluye Taylor. “Son casi feudales. Sus armaduras son resplandecientes, ricas y de gran belleza y se complementa con armas muy sofisticadas. Conforman un ejército realmente feroz, un enemigo de gran envergadura para los narnianos”.

El mundo de Narnia se enriqueció de forma mágica gracias al talento y al trabajo de los artistas de efectos visuales del equipo de producción, a cuya cabeza volvía a estar Dean Wright, nominado a un Oscar. Wright y Wendy Rogers, una aliada de Adamson desde hace mucho tiempo, colaboraron con un grupo totalmente nuevo de magos informáticos en Príncipe Caspian.        

Wright y Rogers contrataron a tres de los mejores diseñadores de efectos visuales de este sector para llevar el mundo de Narnia a la pantalla en este nuevo capítulo. Dos compañías de Londres, The Moving Picture Company y Framestore/CFC ganadora de un Oscar®, se unieron a los oscarizados de Weta Digital en Nueva Zelanda para realzar digitalmente el mundo de Narnia y visionar las criaturas creadas por ordenador, el Dios de los Ríos, Jadis la Bruja Blanca, Cazatrufas, el fiel tejón, Aslan el León y el valiente y guerrero roedor Reepicheep.

Al igual que en la primera película, prácticamente todos los momentos y escenas de la película se han tratado con efectos visuales especiales de una forma u otra. “Esta una de las películas con efectos visuales que haya hecho jamás", afirma Wright. "Esta vez, Andrew estaba decidido a tenerlo todo preparado con suficiente antelación. Como mínimo, empezamos con el doble de tomas con efectos visuales que en El león, la bruja y el armario”.

Para el asalto al castillo, la escena de acción más épica de la película, Wright hizo equipo con dos colegas, Greg Butler, de The Moving Picture Company, cuyo equipo supervisó la acción y los efectos de los personajes que se crearon para esta secuencia, y con Guy Williams de Weta Digital en Nueva Zelanda, que ambientó la escena.

Se utilizó un verdadero arsenal de efectos visuales especiales para crear todos los elementos que integran la primera gran escena de acción. Wright calcula que se utilizaron al menos 300 tipos de efectos visuales sólo en esta escena.            

Adamson también quería romper la barrera de las imágenes creadas por ordenador fusionando personas reales con personajes generados por ordenador. Lucy abrazando a Aslan, Susan a lomos de Glenstorm el centauro durante su huida del castillo y los Grifos llevando a los Pevensie y Caspian dentro del castillo, son buenos ejemplos de las dificultades que entrañó la trabajo de efectos visuales de la película.

La decisión de que los Grifos llevasen a los niños a Caspian y a Trumpkin dentro del castillo necesitó meses de diseño, investigación y desarrollo técnico con ayuda de Ian Menzies, el especialista en control de movimientos. Los equipos de efectos especiales de todo el mundo tuvieron que trabajar en perfecta sincronía para realizar esos fantásticos efectos.

Los animadores de MPC en Londres plotearon el camino por el que tienen que volar los niños y supervisaron los complicados movimientos de plató en Praga. Los archivos digitales de las tomas se enviaron a Weta Digital en Nueva Zelanda, donde los “matchmakers” los convirtieron para que el equipo de miniaturistas de Alex Funke los utilizara en una prueba de cámara a la escala de 1/24 de la maqueta del castillo.

Todos los cambios necesarios se pasaban después a los animadores en el plató que incorporaban los nuevos movimientos de cámara a su animación antes de compartirlos con el equipo de Menzies Cogió la información y la introdujo en los "montajes de los Grifos" conectados a las cámaras de control de movimiento para rodar la fotografía con pantalla azul de los actores.

Meses después de terminar la secuencia de asalto al castillo en la localización de Praga, Wright volvió a Nueva Zelanda donde él y Funcke, uno de los mejores directos de efectos de miniaturas de la industria, rodó el material en varias versiones en miniatura del castillo construido a diferentes escalas.

“A Andrew le encanta intentar poner cosas reales en el fotograma", afirma Wright. “Las platós con miniaturas dan un aspecto más orgánico al fotograma y a la historia. Cuando tienes una miniatura bien iluminada, vuelves a creer en lo que estás viendo, y eso es justamente lo que queríamos hacer”.

“Contar con Andrew en la silla del director es una bendición para nosotros", afirma Dean Wright. “Somos profesionales de efectos visuales y nos gusta que nos desafíen. Creo que todas las innovaciones que se producen en el campo de los efectos visuales surgen de un director que te empuja a llevar las cosas más lejos de lo que jamás habrías imaginado.

“Andrew quería que esta película tuviera más envergadura y eso significa efectos visuales mucho más complicados", continúa diciendo el supervisor de efectos. “Cuando los efectos visuales se llevan las alabanzas, el director debería tener un lugar de honor. A él se debe el 95% de la visión de lo que vas a crear. Nosotros sólo estamos ahí para ayudar y para realzarlo”.

Adamson afirma que su objetivo era ofrecer al público algo que no hubieran visto antes. "Y creo que lo hemos conseguido. Hemos desarrollado y experimentado con nuevas técnicas que podremos aprovechar en el futuro. ¿Cómo se hace un centauro? ¿Cómo se hace un minotauro? Tenemos un bosque de árboles que forma parte de la batalla y hemos tenido que generar árboles que se mueven y que avanzan por la tierra. Ahora sabemos cómo hacerlo, no tenemos que volver a gastar dinero en averiguarlo”.

El mayor reto de la película, según Johnson, es estar a la altura de lo que se creó en El león, la bruja y el armario. “En todo el mundo la gente ha visto y ha disfrutado de la primera película", subraya Johnson. “Así que sus expectativas son aún mayores. No podíamos ser igual de buenos que en El león, la bruja y el armario. Teníamos que ser mejores”.

Adamson afirma que dirigir las películas de Las Crónicas de Narnia ha sido uno de los proyectos que más satisfacciones le han dado en toda su carrera. “Me han dado la oportunidad de recuperar una parte muy importante de mis recuerdos infantiles y mostrar a la gente algo que sólo había existido en nuestra imaginación colectiva. He querido hacer estas películas inspirándome en los recuerdos de los libros que leí cuando tenía ocho años. Y eso es un privilegio que sólo te ocurre una vez en la vida. Pero a mí me ha ocurrido dos veces”.

Copyright de la imagen superior © Murray Close, Disney Enterprises. Copyright de la sinopsis y de las notas de producción © Disney Enterprises, Inc., Walden Media LLC. Cortesía del Departamento de Prensa de Walt Disney Studios Motion Pictures Spain. Reservados todos los derechos.



 

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