|
na confidencia les dará a entender mejor que una crítica mis sentimientos en torno a esta producción. Para los que vean la cinta, les diré que, como espectadora de Deseo, peligro (Lust, Caution / Se, jie, 2007), experimenté en su estreno (diciembre de 2007) algo muy similar a lo que siente el personaje de Wong Chia Chi (Wei Tang) cuando paga su entrada para ver un largometraje de Hitchcock.
Pocas veces sucede algo así. Aquel pase de Deseo, peligro me dio esa rara impresión de estar asistiendo a una aventura fascinante. Y es que, sin duda, hablamos de una película de las de siempre, una producción de ésas en las que nuestros latidos son tan intensos que a veces nos impiden atender a los diálogos.
En una de las primeras secuencias, un grupo de mujeres juega al mahjong. La cámara recorre sus rostros. La conversación que sostienen parece banal. Aparece entonces el señor Yek (Tony Leung), y el realizador capta una fugaz pero intensa mirada que mantiene con su joven amante.
De ahí en adelante, la narración adquiere una intensidad emocional inesperada, que debemos agradecerle a ese soberbio director que es Ang Lee, y por descontado, a la interpretación de la pareja que forman Leung y Tang.
Para los amantes del cine que nos llega desde el Planeta Asia, la esperada edición en DVD de esta nueva entrega de Lee era –si me permiten la facilidad del juego de palabras– un deseo, pero nunca un peligro.
Gracias a Universal Pictures, que ahora la presenta en su catálogo de DVDs, Lust, Caution ya puede figurar en cualquier videoteca de calidad, y su historia, eternizarse en nuestra retina.
asi no es necesario que se lo aclare: soy una enamorada del cine Ang Lee. Aprecio su detallismo desmedido –ese “regodeo estético” que otros le critican– y admiro su intensidad visual y la precisión de relojería que demuestran sus narraciones.
Deseo, peligro viene a exaltar esa variedad de sentimientos incontrolables que es propia de su cine. Junto a los personajes, también nos aprisiona en una cárcel de dolor y de pasión. Todo ello traduce con maestría emociones que supo plasmar como nadie la escritora Zhang Aling, conocida internacionalmente como Eileen Chang y responsable del texto literario en el cual se inspira la cinta.
A decir verdad, no es la primera vez que se han adaptado obras de esta escritora. Me viene a la memoria la sensual White Rose, Red Rose (Hong mei gui bai mei gui, 1994), llevada al cine por otro cineasta formidable, Stanley Know, con un tempo lento, moroso, que le servía para reflejar mil detalles. O la menos conocida Eighteen Springs (Ban sheng yuan, 1997), construida por Ann Hui como un melodrama elegante, con un toque académico.
Ambas historias se sitúan en el Shanghái de los años cuarenta, y tienen como protagonistas al amor y a las férreas consecuencias que derivan de su práctica.
Si en Eighteen Springs el melodrama sirve para relatar todas las vicisitudes propias del romance juvenil, en White Rose, Red Rose Eileen Chang –espléndidamente adaptada por Kwan– analiza el amor desde un enfoque obsesivo, tortuoso, que le sirve a esta escritora para acentuar la soledad de los personajes y el miedo que éstos tienen a mostrar sus sentimientos.
o que comento a propósito de Eighteen Springs y White Rose, Red Rose reaparece en el germen de Deseo, peligro. Pero Ang Lee va un poco más lejos, y nos muestra el Shanghái de los años treinta en un contexto de ebullición bélica, muy creíble e idóneo para recalcar la naturaleza brutal de ciertos personajes.
En todo caso, ¿es fiel la película al original en que se inspira? “En mi opinión –ha respondido el propio cineasta–, ninguna de las historias de Eileen Chang es tan bella y tan cruel como ésta. La revisó durante años, décadas, volviendo a la historia como el asesino vuelve a la escena del crimen, o como una víctima vuelve a vivir el momento traumático, sacando placer de los cambios y viviendo de nuevo el dolor. A la hora de rodar Deseo, peligro no adaptamos la historia de Eileen Chang. Más bien volvimos a interpretarla, al igual que sus personajes interpretan y reinterpretan sus papeles”.
¿Y qué va a encontrar el espectador en esta película, ahora en DVD? Ante todo, un ejemplo de valentía artística. La misma valentía de la que Lee ha hecho gala a lo largo de toda su carrera.
Para demostrarlo, basta con echar un vistazo a esa trayectoria, que abarca los melodramas costumbristas de su primera etapa –Comer, beber, amar (Yin shi nan nu, 1994), El banquete de bodas (Hsi yen, 1993), Manos que empujan (Tui Shou, 1992)–, la reinterpretación del género wuxia en Tigre y dragón (Wohu canglong, 2000), dos westerns tan inusuales como Cabalga con el diablo (Ride With the Devil, 1999) y Brokeback Mountain (2005) –este último con una aproximación a la homosexualidad en un escenario machista–, el cómic Hulk (2003), ese delicado acercamiento al universo literario de Jane Austen que fue Sentido y sensibilidad (Sense and Sensibility, 1995), y desde luego, una de sus cintas más aclamadas, La tormenta de hielo (The Ice Storm, 1997), donde el realizador diseccionaba con frialdad la vida íntima y social de una familia norteamericana.
eseo, peligro incluye algunas constantes de la obra de Ang Lee. Por ejemplo esa represión emocional que es característica de buena parte de su filmografía. Así, la pareja protagonista se encuentra metida en una situación que se le escapa y que anuncia un final doloroso y vacío, similar al que viven los vaqueros de Brokeback Mountain o la familia de La Tormenta de hielo.
Otro argumento habitual en el cine de Lee, la dicotomía entre modernidad y tradición, es plasmado en Deseo, peligro por medio de un inigualable virtuosismo estético.
Les hablaba de la valentía de este director, y creo que eso queda de manifiesto en esta historia tan creíble, mezcla de política, historia, magia teatral, amor, traición, erotismo...
En un mundo que se derrumba, los personajes, nihilistas a su manera, intentan conocer sus límites para de ese modo sentirse vivos. Al final, su historia de amor resulta muy humana, pero no dejamos de contemplarla como un sentimiento dañino.
Por lo demás, “si no hubiera sentimientos, no merecería la pena hacer cine”. Son palabras de Ang Lee, y creo que resumen su personalidad narrativa. Créanme: con Deseo, peligro, Lee nos entrega una historia que engancha desde su primer fotograma, narrada a la perfección, con una puesta en escena magistral. En suma, una película eterna.
(© Nuria Álvarez Macías)
|
|
eseo, peligro es la nueva película de Ang Lee, el oscarizado director de Brokeback Mountain y de Tigre y dragón. Este sorprendente thriller erótico de espionaje, que examina las emociones de una mujer sencilla, está basado en una historia corta de la aclamada autora china Eileen Chang y protagonizado por el mítico actor del cine asiático Tony Leung y la recién llegada Wei Tang.
Shanghái, 1942. La ciudad está ocupada por los japoneses. La Sra. Mak, una mujer sofisticada y adinerada, entra en un café, hace una llamada y se sienta a esperar. Recuerda…
… Cómo empezó todo hace unos años, en la China de 1938. En realidad, no se llama Sra. Mak, sino Wong Chia Chi (Wei Tang). Un poco antes de la Segunda Guerra Mundial, su padre huyó a Inglaterra, dejándola en China. Era estudiante universitaria y conoció a Kuang Yu Min (Lee Hom Wang), que acababa de fundar una sociedad teatral para fomentar el patriotismo.
Wong Chia Chi se convirtió en la primera actriz de la compañía y descubrió que era capaz de conmover al público y a Luang. Este último convenció a un grupo de estudiantes para llevar a cabo un ambicioso plan para asesinar a un importante colaborador de los japoneses, el Sr. Yee (Tony Leung).
signó un papel a cada estudiante: Wong Chia Chi era la Sra. Mak, que debía ganarse la confianza de Yee haciéndose amiga de su mujer (Joan Chen) para acabar seduciéndolo. La joven se transformó interior y exteriormente para hacer su papel. Todo iba según lo previsto hasta que un acontecimiento inesperado la obligó a huir.
Shanghái, 1941. La ocupación no tiene visos de acabar. Wong Chia Chi, que ha regresado de Hong Kong donde se refugió, vive como una autómata. Pero Kuang vuelve a aparecer inesperadamente. Ahora forma parte de la resistencia y la convence para que se transforme de nuevo en la Sra. Mak y recuperar el plan para matar a Yee, ahora jefe del servicio secreto y pieza clave en el gobierno impuesto por los japoneses.
Wong Chia Chi vuelve a encarnar el papel de la Sra. Mak, pero se siente cada vez más atraída por su peligrosa presa y ve que está a punto de perder su verdadera identidad…
|